BOJAYÁ.- El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que donará el premio monetario asociado al Nobel de la Paz, el cual ganó el viernes pasado debido a sus gestiones para lograr la paz con las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC). El dinero será usado para reparar a las víctimas del conflicto que ha durado más de medio siglo.
"Este gran premio Nobel, que algunos lo consideran el más importante de todo el planeta, viene acompañado de un premio también monetario (...) quiero anunciarles que anoche me reuní con mi familia y hemos tomado la decisión de donar esos ocho millones de coronas suecas (US$ 925.000) para que las víctimas puedan ser reparadas", dijo Santos tras una ceremonia religiosa en la localidad de Bojayá.
Acompañado de su esposa e hijos, así como de varios miembros de su gabinete, el Mandatario colombiano aseguró que entregará el monto del premio "a obras o fundaciones o programas que tengan que ver con víctimas y reconciliación".
"Vamos a perseverar, vamos a persistir, a persistir, persistir y persistir hasta que logremos poner en marcha el acuerdo que se firmó" con las FARC "y si hay que hacer ajustes a lo que ya hemos acordado pues haremos ajustes", añadió el Jefe de Estado.
El Gobierno de Santos y la guerrilla firmaron el pasado 26 de septiembre en Cartagena un acuerdo de paz tras casi cuatro años de negociaciones en Cuba. Sin embargo, el pacto fue rechazado por los colombianos con el 50,2% de los votos en un plebiscito del domingo 2 de octubre.
Tanto las FARC como el Gobierno han reiterado su voluntad de revisar lo acordado tras es la negativa en las urnas. Incluso anunciaron que mantendrán el cese el fuego bilateral que decretaron el pasado 29 de agosto.
Santos hizo el anuncio ante decenas de víctimas en Bojayá, una empobrecida comunidad del departamento del Chocó, donde murieron 79 personas en 2002 por un artefacto explosivo lanzado por las FARC a la iglesia donde los pobladores se refugiaban de enfrentamientos.
El conflicto armado colombiano, que ha enfrentado a guerrilleros de izquierda, paramilitares de derecha y agentes estatales, ha dejado en más de medio siglo al menos 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.