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Refugiados dejan la "Jungla de Calais" entre alivio y desesperanza

Este lunes comenzó el desalojo del campamento de migrantes más grande de Europa. Con esto, muchos ven frustrado su intento de llegar al Reino Unido.

24 de Octubre de 2016 | 11:26 | AFP
CALAIS.- Cientos de migrantes hicieron sus maletas el lunes, entre alivio y desesperanza, en el marco del operativo de evacuación del campamento de Calais, comúnmente llamado la "Jungla", donde viven desde hace meses en condiciones precarias.

"Aún no sabemos a dónde vamos, pero seguramente será mejor que la 'Jungla', que está hecha para animales y no para seres humanos", declaró Wahid, un joven afgano de 23 años.

Él fue uno de los primeros en abordar este lunes uno de los autobuses previstos para repartir a los más de 6.000 migrantes, que viven desde hace meses en este asentamiento informal, en 451 centros de acogida diseminados en todo el territorio francés.

Abas Husein Alí, un sudanés de 25 años, no podía esconder su alegría al abandonar este campamento insalubre, ubicado frente a las costas inglesas, a las que muchos sueñan con llegar.

"Me siento muy feliz, estoy harto de la 'Jungla'", manifestó Alí. "Quería ir a Reino Unido, pero ya he renunciado a esa idea".

Pero para Hamudi, un joven de 22 años oriundo de la ciudad siria de Alepo, devastada por la guerra, su "sueño quedó roto".

"Mi sueño era llegar a Reino Unido, donde pienso que los refugiados son mejor tratados. Pero todo eso se acabó", contó, decepcionado.

Una aparente normalidad prevalecía en el campamento compuesto de precarias casas y carpas en las horas previas a su desmantelamiento, con música de todo el mundo sonando por altavoces.

Algunos migrantes, como Hamudi, seguían aferrados a la esperanza de comenzar una nueva vida a la otra orilla del Canal de la Mancha.

Durante la noche, él y un grupo de amigos sirios huyeron de la "Jungla" y se instalaron a unos kilómetros del asentamiento, desde donde seguirán tratando de cruzar al Reino Unido.

Mahmud al Saleh, un sirio de 22 años, se quedó atrás del grupo, indeciso sobre si subir o no a uno de los autobuses.


Mientras bebía un té en una taza de plástico con el que intentaba calentarse, contó nervioso que temía meterse en problemas si no respetaba la orden de evacuación, pero al mismo tiempo le preocupaba quedarse en Francia, donde cree que no encontrará trabajo.

"Tengo que enviar dinero a mi familia en Siria. Allá no tienen nada. Y están rodeados por los rebeldes, las tropas del régimen, combatientes kurdos y del Estado Islámico. Creo que si no logro ir a Reino Unido, lo mejor será regresar a Siria", manifestó.

"Mi país no es seguro"


Karhazi, un joven afgano que afirma tener familia en Reino Unido, se mostraba desafiante. "Tendrán que obligarnos a irnos. Queremos ir a Reino Unido", dijo.

En cambio, Faisal al Ajab, un decorador de interiores de Sudán, adoptó un tono más optimista. "Debemos mantener nuestra dignidad frente a lo que nos depara la vida", señaló. "Las autoridades nos dicen que es el principio de algo mejor. Esperemos que sea cierto".

Farhan, un etíope de apenas 12 años que sobrevivió al peligroso viaje de Libia a Italia por el Mediterráneo antes de llegar a Calais, dijo que deseaba poder volver a su casa.

"Pero mi país no es seguro", lamentó. "Estoy destrozado desde que dejé a mi familia el año pasado. Ni siquiera he podido hablar con ellos", aseguró.