
Francisco ya se había reunido tanto con personeros de Gobierno como con líderes opositores, en el marco de la profunda crisis que afecta al país. Además, ya le había encargado a algunos personeros intervenir en el asunto.
Así, mientras el conflicto sigue escalando, el Pontífice ha seguido actuando y ya ha tomado medidas, como su reunión con el Presidente Nicolás Maduro en el Vaticano.
Asimismo, nombró al nuncio apostólico en Argentina, Emil Paul Tscherrig, como su enviado especial para tratar el conflicto. Él tendrá un papel clave para poder llegar a un consenso en los diálogos que se llevarán a cabo este domingo.

El rol del Pontífice fue fundamental para poner fin a cinco décadas de tensión entre Cuba y Estados Unidos, lo que se materializó con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Esto, porque Francisco envió cartas personales al Presidente Barack Obama y a su par cubano, Raúl Castro, ofreciendo la mediación de la iglesia en negociaciones secretas.
Así, el Vaticano fue monitoreando los diálogos que se tradujeron en el gran anuncio hecho por ambos mandatarios, quienes agradecieron al Papa su intervención.

Otro asunto en el que el Papa ha mostrado su preocupación es en el conflicto entre Palestina e Israel. Esto quedó demostrado en su viaje a Tierra Santa en mayo de 2014, donde se reunió con las autoridades de ambos países y pidió por la paz en la región.
Asimismo, invitó al Vaticano a los líderes Shimon Peres y Mahmoud Abbas a orar por la paz en Medio Oriente.
Del mismo modo, en 2015 se reunió con el Presidente israelí Reuven Rivlin, ocasión en la que le pidió reanudar las negociaciones con Palestina.

Un hecho bastante polémico fue la visita del Papa Francisco a Bolivia en julio de 2015. Se sabía, el Presidente altiplánico, Evo Morales, aprovecharía el viaje del Pontífice para tocar el tema de la aspiración marítima de su país.
Y lo logró, porque si bien el Papa no mostró una postura clara, se refirió al tema: "Estoy pensando en el mar. Diálogo. El diálogo es indispensable", dijo, llamando a un diálogo "franco y abierto" para "evitar conflictos con los países hermanos".
El hecho fue visto como un triunfo para el Gobierno boliviano.

Uno de los temas que más constantemente ha tocado el Papa Francisco es el de la crisis migratoria y la dura situación que viven los refugiados, principalmente en Europa.
Incluso, en abril de 2016 visitó el campo de refugiados de Lesbos, en Grecia, desde donde viajó con 12 migrantes sirios al Vaticano, para acogerlos.
Así, también ha señalado que "los refugiados no son un peligro, sino que están en peligro".

Otro tema polémico en el que ha estado involucrado el Papa tiene que ver con su homenaje al millón y medio de armenios que murieron a manos del imperio Otomano entre 1915 y 1923.
En 2015, el Pontífice aludió a la palabra "genocidio", algo que molestó al gobierno turco, que se ha negado tajantemente a calificar de esa forma ese episodio histórico.
Incluso, Ankara llamó a su embajador en el Vaticano tras este impasse, el cual no volvió hasta casi un año después.
Y nuevamente, en junio de 2016, en el marco de su visita a Armenia, Francisco volvió a referirse al "genocidio armenio".