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Mike Pompeo: Un republicano duro y férreo opositor a Clinton que fue elegido jefe de la CIA

Miembro del Tea Party, este congresista por el estado de Kansas ha sido muy crítico de la política exterior estadounidense e incluso se ha manifestado a favor de la tortura de prisioneros en la lucha contra el terrorismo.

19 de Noviembre de 2016 | 08:14 | Por Ramón Jara A., Emol
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AP
SANTIAGO.- A medida que han pasado los días desde el triunfo de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos, poco a poco el magnate ha dado a conocer a las personas que lo acompañarán en su equipo una vez que asuma en la Casa Blanca, y el viernes fue la ocasión para conocer a los próximos fiscal general, asesor de seguridad nacional y director de la CIA: Jeff Sessions, Michael Flynn y Mike Pompeo, respectivamente.

Se trata de tres personajes de reconocida vocación ultraconservadora, lo que ya ha despertado diversas críticas del lado demócrata y una gran incertidumbre respecto de cómo será la política del nuevo gobierno del magnate, considerando la importancia de estos tres cargos en la seguridad interna y exterior de Estados Unidos.


Este es el caso de Mike Pompeo, congresista de 52 años que representa al estado de Kansas en el Capitolio, que este viernes fue designado por Trump como director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Se formó en la prestigiosa Academia Militar de West Point, de donde egresó con las más altas notas. Sirvió a las Fuerzas Armadas de su país entre 1986 y 1991, periodo en el que estuvo destinado en Europa "patrullando el Telón de Acero antes de la Caída del Muro de Berlín", según su perfil en el Congreso.
Posteriormente, una vez de vuelta en su país, Pompeo estudió Derecho en la Universidad de Harvard, trabajando después como abogado en el estudio Williams & Connolly. Luego, una vez en Kansas, levantó una empresa distribuidora de material aéreo para uso comercial y militar llamada Thayer Aerospace.

Miembro de la influyente Asociación Nacional del Rifle (NRA), llegó a la Cámara de Representantes tras triunfar en las elecciones de 2010 en Kansas, avalado por el Tea Party, el ala más conservadora del Partido Republicano, del cual forma parte. En el Capitolio, formó parte del Comité de inteligencia, donde se supervisan los programas de inteligencia de las agencias federales.

Defensor del espionaje

Una vez en el Congreso, Pompeo alcanzó notoriedad gracias a sus polémicas declaraciones y su dura postura en materias de seguridad, política exterior y energía.

Así, se ha mostrado sumamente crítico de la política exterior del Presidente Barack Obama, principalmente por el acuerdo nuclear logrado con Irán. Asimismo, ha cuestionado a los líderes musulmanes estadounidenses por su "complicidad" con el yihadismo.

"Cuando los más devastadores ataques terroristas en EE.UU. en los últimos 20 años provienen de manera abrumadora de gente de una religión específica y se cometen en el nombre de esa religión, una obligación especial recae en los líderes de esa religión", dijo en 2013 tras el ataque en el maratón de Boston.

Asimismo, se ha mostrado como un defensor acérrimo de los programas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) al punto de calificar al ex agente Edward Snowden de "traidor", razón por la cual merece la pena de muerte.

Del mismo modo, y al igual que el futuro Presidente Trump, Mike Pompeo se ha manifestado a favor de la tortura de prisioneros en la guerra contra el terrorismo. Incluso, una vez señaló que "deberíamos hacerles algo peor que el ahogamiento simulado".

La oposición a Clinton

Pero un aspecto en el que Pompeo adquirió máxima notoriedad fue en su reconocida oposición a la ex secretaria de Estado y reciente candidata presidencial del Partido Demócrata, Hillary Clinton, principalmente por su gestión al mando de la diplomacia estadounidense.

Así, formó parte del comité de investigación abierto a Clinton en el Congreso sobre el atentado al consulado estadounidense en Bengasi (Libia) ocurrido en 2012, donde murieron cuatro funcionarios diplomáticos estadounidenses.

Y aunque el comité no halló evidencias de malas prácticas de parte de la entonces secretaria de Estado, Pompeo junto a su colega Jim Jordan presentaron un anexo en el que aseguraban la existencia de un "encubrimiento". Al mismo tiempo, afirmaron que Clinton "estaba aparentemente más preocupada por la política y su legado que por proteger a su gente en Bengasi".

Además, durante la última elección presidencial dirigió muchos dardos contra la abanderada demócrata mientras hacía campaña por Donald Trump, a la cual llegó luego de apoyar al senador Marco Rubio en las primarias republicanas. No obstante, tras la renuncia del legislador, Pompeo se mostró firme con el magnate.

Ahora, tras conocer su designación para la CIA, el congresista se mostró "honrado" por este nombramiento y manifestó su deseo de "trabajar con los guerreros de la inteligencia de EE.UU. que hacen tanto para proteger a los estadounidenses todos los días".

De todos modos, falta la venia del Senado (de mayoría republicana) para saber si efectivamente dirigirá la agencia de inteligencia.