El Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, calificó este martes de "injusto" el fallo de un juez federal que suspende el acceso a una píldora abortiva, ampliamente utilizada en ese país.
"Lo que hizo el juez es completamente injusto", dijo Biden a los periodistas, antes de partir de Washington para visitar Irlanda del Norte e Irlanda.
El viernes, el juez Matthew Kacsmaryk, designado por el ex Presidente republicano Donald Trump, anuló la aprobación por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) hace más de dos décadas de la mifepristona, que se usa para más de la mitad de los abortos que se realizan anualmente en Estados Unidos.
Poco después de que el juez de Texas emitiera su decisión, un juez del estado de Washington dictaminó en un caso distinto que se debe preservar el acceso a la mifepristona.
En tanto, el lunes el Departamento de Justicia de Estados Unidos apeló a la decisión del juez y pidió congelar el dictamen.
Biden se comprometió la semana pasada a luchar contra el fallo y dijo que se trataba de un esfuerzo más amplio de los republicanos para lograr la prohibición del aborto en todo el país.
Mea culpa de algunos republicanos: "Hemos sido insensibles"
Pese a los emplazamientos, los líderes del Partido Republicano no se han pronunciado frente a la suspensión de la píldora abortiva en Estados Unidos, quizás conscientes de que posiciones demasiado extremas le pueden costar caro en las urnas.
Hace meses que los pronósticos no son buenos para el bando republicano. Perdieron una elección en el estado de Nueva York; y obtuvieron un resultado decepcionante en las elecciones de medio mandato, pese a la alta inflación atribuida al gobierno de Joe Biden.
En tanto, la semana pasada la elección para la Suprema Corte de Wisconsin, un estado que apoyó a Trump en 2016, de una jueza favorable al aborto, sonó como un llamado de atención.
El año pasado, la decisión de la muy conservadora Corte Suprema de Estados Unidos de revertir el derecho al aborto en junio volvió a poner el tema en el centro del debate político.
Según los sondeos, al menos el 60% de los estadounidenses está a favor de proteger el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo.
Así que cuando un juez tejano decidió el viernes pasado suspender la píldora abortiva en Estados Unidos, la plana mayor del partido, que durante mucho tiempo usó el tema para movilizar a su base religiosa, ha preferido callarse por primera vez.
Tan solo el muy conservador Mike Pence, favorito de los evangélicos, salió a celebrar una decisión que, a su juicio, "repara un error de 20 años", cuando la pastilla fue autorizada por las autoridades sanitarias.
"Apuesto a que un gran número de republicanos desearían que la cuestión del derecho al aborto desaparezca discretamente", lanzó en Twitter David Axelrod, ex consejero de Barack Obama, pero "están atrapados en su propia trampa", afirmó.
En el otro bando sucede todo lo contrario. Los demócratas no perdieron un minuto para criticar la decisión judicial y denunciar una decisión peligrosa para los derechos de las mujeres. Además de que atribuyeron el nombramiento del juez tejano que tomó la decisión a Donald Trump –el ex Presidente que lo nombró–, quien podría enfrentar a Joe Biden en noviembre de 2024.
El 60%de los estadounidenses está a favor de proteger el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo
"Seamos claros: hablamos acá del objetivo de los republicanos de prohibir el aborto en todo el país", destacó el jefe de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, al criticar un "programa trumpista".
Si los republicanos acusaron durante mucho tiempo a los demócratas de querer proponer "abortos a la carta", ahora se elevan algunas voces que piden un urgente cambio de rumbo. "Hemos sido insensibles y estamos perdidos", alertó el lunes la republicana moderada Nancy Mace.