El secretario general de la ONU, António Guterres, se comunicó en las últimas horas "con los dos líderes sudaneses" para intentar desactivar las tensiones entre dos sectores del ejército que en solo tres días han dejado casi un centenar de muertos.
En una breve intervención, poco antes de comenzar un foro sobre Financiación para el Desarrollo, Guterres señaló que había hablado con el jefe de las Fuerzas Armadas Sudanesas, Abdelfatah Al Burhan, y con su rival de la Fuerza de Apoyo Rápido (FAR), Mohamed Hamdan Dagalo "Hemedti".
A ambos los conminó a "cesar de inmediato las hostilidades, restablecer la calma y comenzar un diálogo para superar la crisis", mientras que también hubo llamadas del secretario general a los dirigentes de la Unión Africana y de la Liga Árabe para contribuir a desactivar el conflicto armado, que ha dejado víctimas entre los civiles en la capital y en la región de Darfur.
Guterres también mencionó que los líderes militares deben "retomar el camino de la transición", en alusión al proceso democrático interrumpido por Al Burhan y que no guarda relación con el actual conflicto, algo que han dejado claro los líderes del movimiento civil pro democracia desmarcándose claramente de ambos bandos militares.
Los enfrentamientos entre los sudaneses comenzaron después de que el Ejército acusara a las FAR el sábado de atacar la residencia del Al Burhan el mismo día que tenía prevista una reunión con el líder de los paramilitares.
Tras estos acontecimientos, el Ejército disolvió las FAR y las declaró una "milicia rebelde", e indicó que tras tres días de combates los uniformados han podido "infligir grandes pérdidas" entre los paramilitares, "muchos" de los cuales se han rendido y unido a sus filas, según la versión de las Fuerzas Armadas.
El Ejército asegura, además, que todos los intentos de diálogo con las FAR "han fracasado", mientras que Hemedti urgió hoy a la comunidad internacional a "intervenir" contra las Fuerzas Armadas y contra Al Burhan en particular, al que calificó de "islamista radical".
Hoy está previsto que el representante especial para Sudán del secretario general de la ONU, Volker Perthes, informe a puerta cerrada al Consejo de Seguridad, tras lo cual comparecerá ante la prensa por videoconferencia.
Organizaciones exigen una "pausa humanitaria"
Por su parte, el Mecanismo Tripartito –que incluye a la ONU, la Unión Africana (UA) y la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD)– instó hoy a las partes beligerantes de Sudán a aplicar una "pausa humanitaria" que sea respetada, para que los civiles accedan a asistencia y a suministros después de tres días de combates.
En un comunicado, subrayaron la importancia de implementar y respetar dicha pausa humanitaria, después de que ayer el Ejército sudanés y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) "no cumplieran en su totalidad" una breve tregua de tres horas que acordaron a propuesta de la ONU.
"La pausa brindaría la oportunidad de permitir que los civiles atrapados en las zonas de conflicto accedan a asistencia y suministros críticos, reciban asistencia médica o salgan de manera segura", apuntaron en la nota.
Asimismo, instaron al líder del Ejército, Abdelfatah al Burhan, y al comandante de las FAR, Mohamed Hamdan Dagalo, a que se adhieran a la tregua y "comuniquen bien entre sus filas" la decisión. "Solo las Fuerzas Armadas y las FAR tienen el poder de asegurar que se mantenga la pausa y pueden garantizar la protección de los civiles", advirtieron.
El domingo, las partes acordaron, a propuesta de la ONU, abrir corredores humanitarios y cesar las hostilidades durante un breve periodo de tres horas, pausa que permitió la evacuación de varias escuelas, oficinas y otros centros en la capital, Jartum.
Sin embargo, la misión de Naciones Unidas en Sudán se mostró hoy "extremadamente decepcionada" porque la tregua no fue respetada completamente, mientras que denunció que "los enfrentamientos se intensificaron esta mañana" en varias zonas del país.
Por su parte, el Sindicato de Médicos de Sudán denunció hoy que los hospitales de Jartum y otras ciudades del país están siendo atacados y varios de ellos han quedado "completamente fuera de servicio" por los enfrentamientos, que hoy se desarrollan por tercer día consecutivo.