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Tony Blair y su rol en el plan de paz en Gaza: El retorno de un líder marcado por las guerras en Medio Oriente

El ex primer ministro británico tuvo un papel importante en la elaboración de la propuesta para la Franja, en lo que es su regreso a la primera línea política.

30 de Septiembre de 2025 | 15:02 | AFP/EFE/Editado por Ramón Jara A., Emol
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Tony Blair.

AFP
El ex primer ministro británico Tony Blair, incluido en el plan de paz para Gaza por Donald Trump, ya fue mediador en Medio Oriente, pero su reputación se vio empañada por su participación en la guerra de Irak, apoyando a Estados Unidos en 2003.

Al presentar el lunes su plan para poner fin a la guerra en Gaza, el presidente norteamericano anunció que Blair, de 72 años, formaría parte del "comité de la paz", presidido por el propio Trump y encargado de supervisar un eventual gobierno de transición del territorio palestino previsto por Washington.

Blair tuvo ahora un papel importante en la elaboración del plan de Trump para Gaza, indicó Sanam Vakil, directora del programa de Medio Oriente en el grupo de reflexión Chatham House.

En agosto, el exdirigente laborista se trasladó a la Casa Blanca junto con el yerno del presidente estadounidense, Jared Kushner, para presentar un proyecto destinado a poner fin al conflicto en Gaza, explicó Vakil a AFP.

Blair, que fue primer ministro británico entre 1997 y 2007, trabajó para "obtener apoyos en el mundo árabe. Cuenta con la confianza de los líderes de los países del Golfo", asegura Vakil.

El gobierno provisional creado tras un eventual acuerdo de paz solicitaría un mandato de la ONU para ser reconocido como "la autoridad política y jurídica suprema" durante cinco años, antes de traspasar el control a los palestinos.

El plan fue respaldado por varios países árabes y musulmanes, incluidos Arabia Saudita, Egipto, Qatar, Turquía, Pakistán e Indonesia.

Israel también parece dar la bienvenida al posible papel de Blair, de quien se dice que mantiene relaciones cordiales con Netanyahu.

Pero la idea ha encontrado oposición en algunos dirigentes y analistas palestinos, que señalan que el plan les margina y reduce su capacidad de autogobierno.

Uno de ellos, Mustafa Barghouti, que fue candidato a presidente de la Autoridad Nacional Palestina en 2005, se mostró contrario a la idea en la radio BBC 4.

"Es absolutamente inaceptable que Blair asuma la jefatura de una autoridad de transición en Gaza, no necesitamos a un dirigente procedente de una ex potencia colonial", señaló.

Blair desempeñó un papel clave en el fin de tres décadas de conflicto en Irlanda del Norte, impulsando el proceso de negociación que culminó en 1998 con la firma del Acuerdo de Viernes Santo, tras casi dos años de intensas conversaciones.

Rol en Medio Oriente


Tony Blair mostró su apoyo a la política exterior de la administración estadounidense del republicano George W. Bush tras los atentados de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 y garantizó el envío de tropas británicas a Afganistán, lo que inició la guerra en este país contra los talibanes.

Sin embargo, si la colaboración de Blair en el conflicto afgano contó con el apoyo político y de la opinión pública británica, no ocurrió lo mismo con la invasión de Irak dos años más tarde, en la que también participó España de la mano del expresidente del Gobierno José María Aznar.

Blair, Bush, Aznar y otros líderes internacionales justificaron que la intervención militar pretendía desarmar a Irak de unas "armas de destrucción masiva" que nunca llegaron a encontrarse y cuya existencia quedó sin demostrarse.

Esta posición, duramente criticada por la opinión pública y parte del Partido Laborista, le provocó un fuerte desgaste político, con la dimisión de cuatro ministros en 2003 y su cuestionamiento en el Parlamento, donde fue acusado de manipular la información con la que se justificó la guerra y fue sometido a una investigación siete años más tarde.

Durante el verano de 2006, muchos parlamentarios criticaron a Blair por no pedir un alto el fuego en el conflicto entre Israel y el Líbano, lo que aumentó la presión en el Partido Laborista para pedir su dimisión como líder de la formación.

A finales de junio de 2007, Blair dimitió como jefe del Gobierno británico. Tras dejar la política activa, el ex primer ministro se centró en asesorar a empresas de los sectores energético y financiero, además de involucrarse en labores caritativas.

El ex primer ministro británico fue enviado especial entre 2007 y 2015 del Cuarteto de Paz para Medio Oriente (organismo informal que reúne, en el asunto israelo-palestino, a la Unión Europea, Rusia, Estados Unidos y la ONU), desempeñando un papel de mediador en el proceso de paz en la zona.

Debido a ello, conoce bien el tema, pese a que no se registraron grandes avances, en un contexto de congelamiento del proceso de paz.