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Por primera vez una mujer es nombrada líder de la Iglesia de Inglaterra: ¿Quién es Sarah Mullally?

La nueva líder espiritual, de 63 años, sustituye a Justin Welby, que se vio obligado a renunciar por su gestión de un escándalo de abuso sexual.

03 de Octubre de 2025 | 08:14 | AFP/EFE/Editado por Ramón Jara A., Emol
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Sarah Mullally reconoció la "gran responsabilidad" de su nuevo cargo.

EFE
La obispa de Londres, Sarah Mullally, fue nombrada este viernes arzobispa de Canterbury, convirtiéndose en la primera mujer que encabeza la Iglesia de Inglaterra y es jefa espiritual de los anglicanos.

El gobierno británico anunció en un comunicado que el rey Carlos III, como gobernador supremo de la Iglesia anglicana, había aprobado el nombramiento propuesto por el Colegio de Cánones de la Catedral de Canterbury, en el sureste de Inglaterra.

Con una trayectoria que empezó en el sector sanitario, Mullally marcó hitos en varios frentes, pues fue la jefa de enfermería más joven de Inglaterra, la primera mujer obispo de Londres y ahora la primera mujer en ocupar el máximo ministerio de la Iglesia de Inglaterra, fundada en 1534 por Enrique VIII tras separarse de la Iglesia de Roma.

Antes de su ordenación, Mullally, de 63 años, se especializó como enfermera oncológica y fue Directora nacional de enfermería del Gobierno británico, donde recibió en 2005 la distinción de 'Dama' por su contribución a la profesión, con un asiento en la Cámara de los Lores (no electa) británica.

Se formó para el ministerio en el Instituto de Educación Teológica del sudeste de Inglaterra y fue ordenada sacerdotisa en 2002, comenzando su carrera en la diócesis de Southwark, situada en el sureste de Londres, y en la Catedral de Salisbury, en el suroeste inglés.

En 2015 fue consagrada obispa sufragánea de Crediton, en el suroeste de Inglaterra, parte de la diócesis de Exeter, y en 2018 asumió el cargo de obispa de Londres, que compatibilizaba desde 2019 con la función de Decana de las Capillas Reales.

Durante su mandato ha participado en debates sobre la eutanasia, mostrando oposición al proyecto de ley de suicidio asistido que debate el Parlamento británico, y se ha mostrado a favor de las oraciones de bendición a parejas del mismo sexo, reconociendo la diversidad de opiniones dentro de la Iglesia y defendiendo un enfoque pastoral respetuoso.

Mullally ha dicho que su vocación la ha acompañado desde que como adolescente abrazó la fe cristiana.

"A lo largo de mi carrera en la enfermería y en el ministerio cristiano he aprendido a escuchar profundamente, tanto a las personas como a los suaves impulsos de Dios, buscando unir a la gente y traer esperanza y sanación", señaló tras su nombramiento.

"Papel clave"


El primer ministro británico, Keir Starmer, celebró el nombramiento de la primera mujer en este cargo.

"La Iglesia de Inglaterra es de una importancia profunda para este país. Sus iglesias, catedrales, escuelas y organizaciones benéficas forman parte del tejido de nuestras comunidades", dijo en un comunicado.

La nueva arzobispa "desempeñará un papel clave en nuestra vida nacional", añadió.

El anterior líder del anglicanismo en el mundo, Justin Welby, anunció en noviembre de 2024 que dejaría sus funciones el 6 de enero. El exarzobispo recibió presión para renunciar tras las acusaciones de que su institución encubrió durante años agresiones físicas y sexuales a menores por parte de un abogado vinculado a la misma.

Welby, de 68 años, había oficiado en varios eventos reales importantes en los últimos años, como el funeral de la reina Isabel II y la coronación de Carlos III.

Su renuncia estuvo vinculada al caso de John Smyth, un abogado que presidía una organización benéfica vinculada a la Iglesia anglicana y que organizaba campamentos de vacaciones. Entre la década de 1970 y mediados de la de 2010, abusó sexualmente de 130 niños y jóvenes en Reino Unido y luego en África, en particular en Zimbabue y Sudáfrica, donde se instaló y murió en 2018 a los 75 años, sin ser juzgado.

La institución fue informada oficialmente de estos hechos en 2013, pero muchos responsables los conocían desde la década de 1980 y los mantuvieron en silencio como parte de una "campaña de encubrimiento", concluyó una investigación encargada por la propia Iglesia anglicana.

El informe también concluía que el arzobispo de Canterbury "podría y debería haber denunciado" a la policía la violencia cometida por el abogado a partir de 2013, cuando se convirtió en primado de la Iglesia de Inglaterra.

"Hemos fallado"


Mullally se comprometió este viernes a "fomentar una cultura de seguridad y bienestar para todos", tras los casos de agresiones sexuales que sacudieron a la institución.

"Como Iglesia, con demasiada frecuencia hemos fallado en reconocer o tomar en serio los abusos de poder en todas sus formas", declaró en un discurso pronunciado en la Catedral de Canterbury.

Mullally se convirtió en la primera obispa de Londres en 2018, después de que la Iglesia anglicana comenzara a permitir a las mujeres acceder a ese cargo en 2014, después de años de amargas disputas internas.

La Iglesia anglicana, cuyo gobernador supremo es el rey Carlos III, tiene veinte millones de fieles bautizados pero el número de practicantes habituales se estima en poco menos de un millón, según cifras de 2022.

Más de 40 de los 108 obispos de Inglaterra son ahora mujeres, con una proporción similar entre los sacerdotes, después de que se permitiera por primera vez el clero femenino a principios de la década de 1990.