El próximo alcalde de Nueva York, el demócrata socialista Zohran Mamdani, que ganó las elecciones el martes, recibió felicitaciones entusiastas de sus seguidores y de los demócratas que lo apoyaron, mientras que sus rivales admitieron la derrota y lanzaron advertencias.
Mamdani proclamó su victoria al estilo de un nativo digital minutos después de conocerse las proyecciones con un sencillo video en las redes sociales, uno de sus canales clave, en el que las puertas del metro se abren y una voz dice: "La próxima y última parada es la Alcaldía".
La sala de conciertos Brooklyn Paramount, donde el ganador siguió la noche electoral, se convirtió en una fiesta absoluta rebosante de optimismo, donde los votantes coreaban su nombre, levantaban carteles con su cara y esperaban un discurso pidiendo tragos hasta cerca de la medianoche, según medios locales.
Muchos comparaban el entusiasmo generado por Mamdani con la campaña del expresidente Barack Obama, como la fiscal estatal Letitia James, que destacó que ha dado "esperanza e inspiración" a los neoyorquinos y ha "ampliado la base de votantes a los que les importa la política y los demás".
Obama, que hace unos días lo llamó elogiosamente y se ofreció a ser su "caja de resonancia", pero no le dio apoyo público, envió una felicitación conjunta a todos los demócratas que ganaron hoy elecciones, llamándolos "líderes progresistas preocupados por los asuntos que importan".
Otra demócrata destacada que sí lo respaldó expresamente, la gobernadora Kathy Hochul, expresó en X su disposición a "trabajar juntos para hacer nuestra ciudad más asequible y habitable", y felicitó al candidato del partido y a los votantes también por la alta participación.
Dentro del ala socialista, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez dijo allí que la victoria de Mamdani era un "gran paso" para la ciudad y que enviaba un mensaje al presidente estadounidense, Donald Trump, mientras que Bernie Sanders lo felicitó en X por "uno de los grandes choques políticos en la historia estadounidense reciente".
Cómo reaccionaron sus adversarios
El candidato republicano, Curtis Sliwa, que redujo aún más su escasa estimación de voto, fue el primero en admitir la derrota con un discurso en el que afirmó que le habían ofrecido retirarse de la contienda, pero no aceptó "un precio" porque no está "en venta".
El líder la patrulla de vigilancia ciudadana Ángeles Guardianes, que suma su segundo fracaso electoral, deseó "suerte" al "alcalde electo", a quien advirtió que si "intenta implementar el socialismo y hacer débil e impotente a la Policía, nos movilizaremos".
El independiente
Andrew Cuomo siguió la jornada en una sala en Manhattan que se fue vaciando tras proyectarse el ganador y, por tanto, su segundo fracaso pese a hacer campaña de su experiencia, pero destacó que, con la alta participación, también tuvo muchos votos.
Cuomo dijo que plantó cara a "las filosofías que están dando forma al Partido Demócrata", la ciudad y el país, y, sabedor del gran apoyo de la comunidad judía que recibió, reivindicó la lucha contra la discriminación y el antisemitismo, y advirtió: "Vamos a un camino peligroso".
Cuando felicitó a Mamdani, cuyo apellido pronunció incorrectamente, sus seguidores lanzaron unos abucheos que intentó refrenar con un "nosotros no somos así".
Hasta uno de los magnates que respaldaron a Cuomo y más se opusieron al ganador aceptó los resultados, el gestor de fondos Bill Ackman, que simplemente felicitó a Mamdani, le avisó de su gran "responsabilidad" y le tendió la mano "para ayudar a la ciudad de Nueva York".
El progresista sustituirá el 1 de enero de 2026 al actual regidor, el demócrata moderado y expolicía Eric Adams, que abandonó su campaña a la reelección negando haber recibido presiones del Gobierno de Trump, que le libró de un juicio por corrupción.
Según un mapa de The New York Times, Mamdani ha recibido el mayor apoyo en Brooklyn y el Bronx, mientras que Andrew Cuomo lo ha tenido en Staten Island y Queens, y en Manhattan se han repartido los votos, con una clara inclinación de los barrios ricos por el exgobernador.
De Londres a Colombia: Así habló el mundo
Los resultados del martes traspasaron las fronteras. Uno de los primeros en hablar fue el alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, quien al igual que Zohran Mamdani profesa el islam. La autoridad británica felicitó al nuevo alcalde de Nueva York y afirmó que la ciudad estadounidense siguió el ejemplo londinense al "elegir la esperanza sobre el miedo".
"Los neoyorquinos se enfrentaron a una elección clara: entre esperanza y miedo, y al igual que vimos en Londres, ganó la esperanza", escribió en su cuenta de X.
Quien también celebró la victoria del candidato demócrata fue el presidente de Colombia, Gustavo Petro, que actualmente sostiene un enfrentamiento público con Donald Trump.
"El pueblo de Nueva York se merece su estatua a la Libertad", dijo el Mandatario en X.
Reacciones en Uganda
En Uganda, país natal de Mamdani, también celebraron el triunfo del candidato. "Es un gran estímulo incluso para nosotros aquí en Uganda saber que es posible", declaró Joel Ssenyonyi, líder de la oposición en el Parlamento local, quien de todos modos agregó que "tenemos un largo camino por recorrer para llegar allí".
El país africano, donde Mamdani nació en 1991, ha tenido el mismo presidente durante casi cuatro décadas, a pesar de los intentos de múltiples líderes de la oposición por derrotarlo en elecciones. El mandatario Yoweri Museveni, un autoritario que se postula para la reelección en enero, ha rechazado los llamados a su retiro, lo que ha generado temores de una transición violenta. Su oponente más destacado es un artista de 43 años conocido como Bobi Wine, quien afirma que el gobierno le robó las elecciones en 2021.
Mamdani fue criado brevemente en Uganda y mantuvo su ciudadanía incluso después de convertirse en ciudadano estadounidense en 2018. Dejó Uganda para seguir a su padre, el teórico político Mahmood Mamdani, en Sudáfrica y, más tarde, Estados Unidos. Su madre es la cineasta Mira Nair, cuyo trabajo ha sido nominado a un Premio de la Academia. La familia mantiene una casa en Kampala, a la que regresan regularmente y a la que fueron a principios de este año para celebrar el matrimonio de Mamdani.
Mamdani padre, profesor en la Universidad de Columbia, es conocido como un maestro exigente y una influencia clave en la perspectiva del hijo como un destacado académico en el campo de los estudios poscoloniales.
Ha escrito críticamente sobre el gobierno de Museveni. Su libro más reciente, "Slow Poison", publicado en octubre por Harvard University Press, ha yuxtapuesto los legados de Museveni y el difunto dictador Idi Amin, a quien se culpa por la muerte de cientos de miles de ugandeses entre 1971 y 1979. Argumenta que ambos líderes hicieron de la violencia un elemento central para su éxito y que, mientras Amin mantuvo el apoyo popular y no murió millonario, la familia de Museveni es inmensamente rica mientras él ya no es popular.
La victoria de Mamdani en Nueva York ofrece "un faro de esperanza" para los activistas y otros en Uganda. La lección es que "debemos permitir que los jóvenes tengan la oportunidad de moldear y participar en la política de una manera significativa", expresó Robert Kabushenga, ejecutivo de medios retirado que es amigo de la familia del nuevo alcalde.