La provisión de petróleo se ha convertido en uno de los factores más críticos para la economía cubana, en un contexto de crisis prolongada, apagones masivos y escasez de divisas. La isla depende en gran medida de las importaciones de combustible para sostener su sistema eléctrico, ampliamente deteriorado y sin capacidad suficiente de producción interna.
Durante años, Cuba ha recurrido a acuerdos con países aliados para cubrir parte de sus necesidades energéticas, en un esquema poco transparente y difícil de verificar. Venezuela fue durante largo tiempo su principal proveedor, pero la reducción de esos envíos tras la caída de Nicolás Maduro ha obligado a La Habana a enfocarse en otros socios, como Rusia y México.
Este escenario se vuelve aún más delicado tras la reciente decisión de Estados Unidos de endurecer su política hacia los países que suministren crudo a Cuba. Con México bajo creciente presión y el suministro externo en entredicho, el acceso al petróleo emerge como una variable decisiva no solo para la estabilidad económica de la isla, sino también para el costo de vida y el consumo de los hogares cubanos.
¿Quiénes proveen petróleo a Cuba y por qué es un tema crítico?
Los envíos de petróleo son uno de los asuntos más sensibles para la economía cubana, que atraviesa una profunda crisis y depende fuertemente de la importación de carburantes.
El Gobierno de Cuba mantiene bajo estricta reserva los datos sobre recepción de combustible y contratos con países aliados.
El petróleo es clave para sostener el sistema eléctrico del país, que es endeble y altamente dependiente de insumos externos.
Estación de servicio en La Habana, Cuba. | EFE
Tras la caída del presidente venezolano Nicolás Maduro, los apagones —un problema estructural— se han intensificado.
En amplias zonas del país, los cortes de electricidad superan actualmente las 20 horas diarias.
La situación se agrava en un contexto de escasez de divisas, lo que impide cubrir plenamente las necesidades energéticas.
¿Cuánto petróleo necesita Cuba y cuánto logra cubrir con producción propia?
Estimaciones independientes calculan que Cuba requiere unos 110.000 barriles de petróleo diarios para sostener su funcionamiento básico.
Algo más de 40.000 barriles diarios provienen de pozos ubicados en la costa norte de la isla.
El resto, cerca de 70.000 barriles diarios, debe importarse desde el exterior.
La falta de recursos financieros impide alcanzar ese volumen de importación, lo que deriva en apagones y escasez de combustible.
El déficit energético afecta directamente a la actividad económica y a la vida cotidiana de la población.
¿Qué países han suministrado petróleo a Cuba en los últimos años?
Venezuela envió en 2025 unos 27.000 barriles diarios a Cuba, según datos del servicio especializado de Reuters.
Rusia aportó cerca de 6.000 barriles diarios durante el mismo período.
México suministró entre 6.000 y 12.000 barriles diarios, según distintas estimaciones no verificables de forma independiente por EFE.
Noche oscura en La Habana por corte de energía en 2024. | AFP
No es posible confirmar si estos envíos forman parte de acuerdos de cooperación, pagos a crédito, donaciones o ventas a precios inferiores al mercado.
En momentos puntuales también se han registrado envíos desde otros países, como Argelia, tras un acuerdo de cooperación firmado luego de la visita del presidente cubano Miguel Díaz-Canel en 2022.
Según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el 65% del combustible se destina a termoeléctricas con más de cuatro décadas de uso.
¿Por qué México ha pasado a ser clave?
Tras la caída de Maduro, la atención internacional se ha desplazado hacia México como principal proveedor potencial de combustible.
El suministro aumentó durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018–2024).
La actual presidenta, Claudia Sheinbaum, no ha confirmado ni desmentido un eventual detención en los envíos de la estatal Pemex.
Sheinbaum sí ha señalado que continuará la ayuda humanitaria y que México evaluará si esta incluye crudo, según solicitudes de La Habana.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum. | EFE
La presión desde Washington coincide con la revisión del tratado comercial T-MEC.
A comienzos de mes arribó a La Habana el buque petrolero Ocean Mariner con unos 86.000 barriles de combustible procedente de México, según el Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
De acuerdo con un estudio del economista cubano Miguel Alejandro Hayes, una caída del 30% en la disponibilidad de combustible provocaría una contracción del 27% del PIB.
El mismo escenario implicaría un alza del 60% en los precios de los alimentos, del 75% en el transporte y una caída del 30% en el consumo de los hogares.