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Juan Carlos I vuelve al debate: Documentos desclasificados del 23-F ratifican su rol prodemocracia y piden su regreso a España

A 45 años del intento de golpe español, se revelaron 153 documentos secretos.

26 de Febrero de 2026 | 16:40 | Por Victoria Simon Delmastro, Emol
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Rey de España Juan Carlos I durante una transmisión televisiva el 23 de febrero de 1981

El Mercurio
A 45 años del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, España vivió ayer miércoles una jornada clave para su memoria democrática: el Gobierno desclasificó más de un centenar de documentos oficiales vinculados al 23-F, y su contenido arroja nueva luz sobre el papel que jugó el entonces rey Juan Carlos I durante la crisis.

La decisión, anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se materializó con la publicación de 153 unidades documentales hasta ahora «bajo llave». Se trataba de una demanda de historiadores que buscaban dar luz a algunas interrogantes que quedaron del hecho.

Como coincidencia, la jornada histórica se completó con el fallecimiento de Antonio Tejero, el teniente coronel de la Guardia Civil que encarnó el intento de golpe al irrumpir armado en el Congreso de los Diputados.

Tejero murió a los 93 años el miércoles, el mismo día en que se hicieron públicos estos archivos, en una coincidencia que los medios españoles destacan como un símbolo del cierre de este capítulo histórico.

Un rey contra el golpe


Los nuevos documentos desclasificados confirman que Juan Carlos I no estaba al tanto del plan golpista antes de su inicio, sino que respondió de manera firme a la sublevación y actuó en defensa de la Constitución y del régimen democrático.

Uno de los archivos clave, elaborado por Inteligencia Militar, respalda la versión histórica de que el monarca se enteró de los hechos por la tarde del propio 23 de febrero, cuando aún se desconocían muchos detalles.

Durante la jornada, Juan Carlos I mantuvo varias conversaciones telefónicas con generales, entre ellos el general Alfonso Armada —uno de los principales implicados en el intento de Golpe— la primera fue poco después de que el rey se enterara del golpe en el Congreso. Según los documentos, Armada lo llama con la intención de dirigirse al Palacio de Zarzuela, a lo que el rey responde que no, que continúe en su puesto.

"De ninguna forma autorizar al General Armada para que venga a Zarzuela", fueron las palabras de Juan Carlos I.

Una de las conversaciones claves desclasificadas fue con el teniente general Jaime Milans del Bosch —actor clave del intento de golpe— a la 01:20 del 24 de febrero. Según el registro, el monarca fue enfático en "afirmar mi rotunda decisión de mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente", advirtiendo además que "cualquier golpe de Estado no podrá excusarse en el Rey, es contra el Rey".

En la misma comunicación, el Rey ordenó retirar las unidades militares desplegadas en Valencia y exigir al entonces teniente coronel Antonio Tejero que depusiera su actitud. El documento cierra con una advertencia textual del jefe de Estado: "Juro que ni abdicaré la Corona, ni abandonaré España. Quien se subleve, está dispuesto a provocar será responsable de ello, una nueva guerra civil".

En otros textos publicados, se recoge incluso alrededor de las 20.20 horas, la transcripción de una llamada telefónica del entonces Secretario General Sabino Fernández Campos al teniente coronel Antonio Tejero en el que espeta "¿Qué es lo que pretendes? Depón tu actitud inmediatamente". Tejero le responde "no recibe órdenes sino de Milans del Bosch".

"Bulos" y versiones


Un expediente más desclasificado muestra que se intentaron difundir "bulos" —noticias falsas intencionadas para manipular y engañar— sobre la implicación del rey en el intento de Golpe de Estado. En los documentos despejados del Ministerio del Interior revela la creación de estos bulos.

En ellos se muestra que los documentos tergiversaron los hechos reales para interpretarse de forma malintencionada, "se han inventado acontecimientos que sólo han existido en la mente de sus creadores" expone el documento.

Documentos internos de servicios de inteligencia muestran además cómo algunos de los militares que lideraron la asonada consideraron uno de sus fallos el hecho de «dejar al Borbón libre», al rey, viéndolo como un objetivo a neutralizar por su papel contra el golpe.

El impacto político y social


La desclasificación ha reactivado el debate público en España sobre la memoria histórica y las figuras centrales de la Transición. Sectores de izquierda cuestionan el alcance del proceso y llaman a un análisis más amplio del contexto político y militar de la época, mientras que voces conservadoras sostienen que los documentos respaldan el liderazgo del monarca en defensa del orden constitucional.

El escritor Javier Cercas, protagonista del debate reavivado por la desclasificación de los documentos del intento de golpe de Estado del 23-F, ha señalado que el bulo de que el rey montó el golpe fue "creado por la ultraderecha" como estrategia para eximirse de responsabilidades tras la asonada, y que "hoy lo difunden la ultraizquierda y los secesionistas por motivos que no hace falta explicar", en referencia a quienes, según él, han mantenido esa falsedad vigente en el discurso público.

Así, España se despertó con titulares de los distintos medios tradicionales del país. Los titulares fueron de "El rey paró el Golpe" por parte de ABC a "Los archivos secretos que avalan el papel de Juan Carlos I" del diario El País.

De esta manera el diputado del Congreso de España Alberto Núñez Feijóo señaló a través de su cuenta de X que "creo que sería deseable que el Rey Emérito regresara a España". Sostuvo que el rey ha reconocido sus errores, "pero quien contribuyó a sostener nuestra democracia y nuestras libertades en momentos clave debiera pasar la última etapa de su vida con dignidad y en su país".