SANTIAGO.- La posibilidad de que los médicos puedan optar a a realizar o no un aborto aplicando la objeción de conciencia, aún genera desacuerdos tras
la aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales.
Y pese a que la
ministra de Salud Carmen Castillo fue enfática en recalcar que la iniciativa "propicia la objeción individual" y no institucional, el rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, insiste en que de aprobarse la ley- que ahora será revisada en el Senado- los centros médicos pertenecientes a la casa de estudios que dirige, no realizarán los procedimientos abortivos, según informa hoy
El Mercurio.
"En el tema de la objeción de conciencia, hemos dicho que si se aprueba la ley -la cual todavía tiene varias etapas por seguir- vamos a dejar por escrito la objeción de conciencia de nuestros médicos del área de obstetricia y ginecología, de la forma en que la ley lo determine. Por lo tanto, al no haber médicos dispuestos a realizar un aborto, se derivará a la paciente a otro centro hospitalario", señala Sánchez, advirtiendo que dicha medida solo se aplicará si la madre está estable y no hay una condición de urgencia o peligro de vida.
"En casos de riesgo vital, todos los centros hospitalarios -y por supuesto que también el nuestro- deben actuar para solucionar una situación de gravedad de la paciente. Esto es lo que está redactado en el actual proyecto de ley y es lo que haremos", agregó Sánchez.