El Mercurio
SANTIAGO.- "Si el Gobierno no se refiere a las demandas estudiantiles el 21 de mayo, radicalizaremos la movilización y no los dejaremos en paz". La frase es de Gabriel Iturra, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Central y vocero de la Confech y resume el sentir de los estudiantes tras la marcha realizada este miércoles en Santiago y varias ciudades del país.
Iturra y los demás miembros de la Confederación de Estudiantes de Chile hicieron un positivo balance de la movilización, que según ellos congregó a más de 80 mil personas.
"Salimos miles a las calles a manifestarnos y la respuesta del Gobierno fue represión desmedida. Nos queda radicalizar", añadió Iturra. "El 21 de mayo es la última fecha para que la Presidenta (Bachelet) haga cambios profundos en educación", agregó la FECh en su cuenta de Twitter.
"Para el 21 de mayo esperamos una reconstrucción de la educación pública y una regulación del negocio que se hace en las universidades privadas", complementa.
En tanto, la presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile, Camila Rojas, añadió que las transformaciones pendientes son "educación pública, gratuita y de calidad".
Marta Matamala, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile, fue más dura y sostuvo que "mientras Bachelet pasea por Europa, Burgos nos reprime. Al movimiento estudiantil sólo le queda responder con radicalidad".