SANTIAGO.- El intenso sistema frontal que vivió la zona centro sur del país y cuya postal fue el desborde del río Mapocho -debido a los más de 120 milímetros de agua que cayeron en la capital- y la inundación de las calles de Providencia, fue algo que lamentó la ciudadanía y cuyas consecuencias aún se hacen presentes.
Sin embargo, la situación tuvo efectos positivos en los embalses del país y con el temporal que se viene para los próximos días en la zona central, del que se han pronosticado cerca de 50 milímetros más de lluvias, los beneficios seguirán mostrándose.
Según el jefe de la división de Hidrología de la Dirección General de las Aguas (DGA), Javier Narbona, "la situación de los embalses está mucho mejor que el año pasado", ya que la sequía que hace años afecta al país hizo del 2015 un año especialmente malo para los embalses.
El embalse Cogotí en la región de Coquimbo, por ejemplo, el año pasado "estaba seco, a estas fechas ahora tiene 64 millones de metros cúbicos para una capacidad de 150, o sea está bastante bien", explicó Narbona.
La Paloma, también en la IV región, que en 2015 tenía sólo 13 millones de metros cúbicos, ahora tiene 184 millones, "casi la mitad de su promedio, por lo que está bastante recuperado". Puclaro, en tanto, que tenía 11 millones de metros cúbicos, aumentó en casi diez veces este año.
El lago Laja: el mayor déficit
Esta mejora, sin embargo, se ve desde el Choapa al Maule. En la región del Biobío se encuentra el embalse que presenta el mayor déficit: el lago Laja, el embalse natural más grande de Chile. Ésta cuenca debiera alcanzar un promedio de 3.118 millones de metros cúbicos y tiene 964 actualmente, lo que representa un déficit de 69%. "Pero está mejor que el año pasado, no muchísimo más pero tiene como un 15% más que el año pasado", aseguró el jefe de la división de Hidrología de la DGA.
Narbona explicó que "el lago Laja necesita varios años para recuperarse, es un embalse que está ubicado en la parte alta de la cordillera, se abastece principalmente de la nieve, entonces demora mucho en recuperarse. Tienen que haber unos tres años de lluvias normales para que recupere su promedio recién".
Comentó que mientras más arriba se encuentre la cuenca, más difícil es que recupere. Lo contrario sucede con los embalses que están en cuencas más bajas, como el Lago Rapel. "Es como cuando las calles se llueven, las partes más bajas se inundan".
¿Cuáles están en mejor condición?
Narbona afirmó que el embalse que se encuentra en mejor condición de agua es Convento Viejo, en la región O’Higgins. Por su parte, el embalse El Yeso, "que es importante porque es el que da agua potable a Santiago", sobrepasó su promedio de 185 millones de metros cúbicos y alcanzó los 221 millones.
Esta mejora en la situación de los embalses del país tiene una razón según el jefe de la división Hidrológica: las lluvias. En la zona centro del país, los milímetros caídos hasta la fecha superan con creces los que cayeron para la misma fecha del año pasado. Sólo en la región Metropolitana, donde hasta el 2015 habían caído 11,9 milímetros según la Dirección Meteorológica de Chile, este año han caído 139,9. Sin embargo, la situación desde el Maule hacia el sur continúa deficitaria.
Aún así, señaló Narbona, "hay embalses que se llaman multianuales o interanuales, que así como se demoran varios años en llenarse, en alcanzar sus promedios, también sirven para varios años".