SANTIAGO.- "Le cortaron las mangueras (de oxígeno) y lo dejaron a su suerte en el mar", sostuvo la fiscal jefe de Maullín, Ana María Agüero. "Si no lo encuentra nuestra gente, en plena noche, se muere en el agua y nos estarían cargando el muerto", añade Zoila Bustamante, presidenta de la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales de Chile.
Ambas se refieren a la dramática experiencia vivida la madrugada de ayer por un joven buzo mariscador, quien fue abandonado por sus compañeros en un área de manejo de locos en Estaquilla, en la Región de Los Lagos.
Mientras estaba sumergido extrayendo locos sin autorización, comenzó a ser arrastrado a toda velocidad por la lancha, desde donde finalmente le cortaron las mangueras de los tubos de aire comprimido para liberarse de él y escapar más rápido, informa "
El Mercurio".
Con 25 años e indocumentado, Christopher Soto fue sacado del agua por las mismas personas a las que les habría estado robando y que motivaron la huida de los piratas, en un nuevo episodio de la denominada "guerra del loco", que tiene como escenario el área entre Ancud y las comunas de Los Muermos y Maullín, en la zona del Canal de Chacao.
En esta larga historia de rivalidades entre los hombres de mar de ambas riberas del canal, que incluso ha costado la vida de dos personas, era la primera vez que se lograba detener a sospechosos "en flagrancia", recalca la fiscal.
Ello, porque casi a la misma hora que el buzo era rescatado, en el sector de Punta Quillagua otra banda —integrada por cuatro lanchas rápidas— protagonizó un escape tras ser descubierta por las patrullas de vigilancia que los propios pescadores han tenido que organizar para defender sus locos.
Fue un operativo intenso, en que dos patrulleras de la Armada, guiadas con bengalas, buscaron frenéticamente a los piratas. "Recibimos la denuncia de que había tres embarcaciones en el área de manejo de ese sindicato y en cerca de media hora se logró interceptar a una embarcación menor infractora, la lancha a motor 'Mentiroso', de Ancud, con cinco tripulantes, quienes aún tenían en su poder especies", explicó el capitán (c) Octavio Valenzuela.
En la zona son necesarias unidades rápidas, porque las distancias son enormes y las embarcaciones de los piratas, veloces. El botín que persiguen es enjundioso: cada lancha puede ganar hasta $3 millones en una sola incursión nocturna.
"Estamos fortaleciendo los procedimientos para dar caza a estos infractores. Es difícil, muy complejo y hay riesgos operacionales asociados, por accidentes de los mismos tripulantes por evadir y arrancar y por las acciones temerarias que pueden involucrar", comentó.
Los cinco detenidos fueron dejados en libertad en la audiencia de control de detención desarrollada en el Tribunal de Garantía de Maullín, solo sujetos a medidas cautelares de firma mensual y arraigo nacional.
La misma suerte corrió el buzo abandonado, tras ser entregado a las autoridades por los pescadores que lo rescataron.
La fiscal Agüero no compartió la decisión del tribunal, ya que había solicitado la prisión preventiva por considerar que su libertad representa un peligro para la sociedad.
Tampoco quedó satisfecha la líder de los pescadores que desde hace casi dos décadas mantienen una batalla en el mar por el escaso y lucrativo recurso loco. "Estamos cansados. Anoche tuvimos de nuevo la visita de los señores piratas de Ancud. La Armada los detuvo (…) y quedaron todos libres", se quejó enérgica Bustamante.