José Alvujar, El Mercurio
SANTIAGO.- Esta tarde, Santiago, Concepción y Talca serán el escenario para la realización de una nueva edición de la "Marcha por el orgullo de ser tú mismo", coincidiendo con la celebración del Día Internacional del Orgullo LGBTI.
La celebración, que parte a las 14:00 horas en la Plaza Baquedano en dirección a La Moneda, estará marcada por el tiroteo ocurrido en el club nocturno "Pulse" en Orlando, Estado Unidos, donde murieron 49 personas.
"Toda la convocatoria ha sido para decir basta a la violencia contra las personas gay, lesbianas, bi o transexuales en Chile. Tomando el caso de Orlando, que si bien afortunadamente en Chile no tenemos un ataque tan masivo, sí persisten las amenazas físicas y psicológicas", dice Emilio Maldonado, director ejecutivo de Fundación Iguales, citando datos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que dicen que ocho de cada 10 personas trans que son asesinadas cada año mueren en Latinoamérica.
"Estamos hablando de más de 600 personas al año que mueren en Latinoamérica por su condición sexual o su identidad de género", agrega.
Pero la violencia contra la comunidad LGBTI (lésbica, gay, bisexual, transexual e intersexual) no solo se limita a ataques físicos. "También hay violencia psicológica, la violencia que significa que el mismo Estado le entregue a unas personas ciertos derechos y a otras no. Esto se puede traducir en una ley de identidad de género que sigue avanzando lentamente en el Congreso o la ausencia de una ley de matrimonio igualitario", explica Maldonado.
"También se ve en las redes sociales o en los mismos comentarios que hay debajo de las notas que hacen ustedes mismos. Los comentarios, totalmente homofóbicos, discriminadores, de mucho odio, eso también es un tipo de violencia. Imagínate un niño de una orientación sexual no heterosexual que esté navegando por internet y ve una noticia y después ve todos esos comentarios. Tiene un impacto", asegura.
Por todo esto, la movilización de hoy es vista con un tono distinto a las de años anteriores, donde se ha hablado de reivindicación de derechos. Emilio Maldonado explica que "si bien ha habido avances, con la ley de unión civil y la ley antidiscriminación, se nos olvida que estábamos viviendo en una sensación de falsa seguridad, que todavía estamos inseguros, que hay mucho por recorrer en temas de seguridad".
Más allá del impacto que pueda tener el evento de hoy (al que se espera una mayor asistencia por efecto del tiroteo en Orlando, lo que también motivó a Carabineros a aumentar su presencia en el lugar), el director de Iguales asegura que queda un largo camino –de décadas o algunas generaciones– para eliminar esa inseguridad. "Pero hay que partir haciéndolo. Quizás un gran impulso sería que el Estado se hiciera cargo de esto, a través de la educación que entrega a sus alumnos y las capacitaciones a sus empleados públicos. El Estado debería ponerse a trabajar en esto para ver los resultados, quizás, en 20 o 30 años más", concluye.