SANTIAGO.- Revuelo causó anteayer el anuncio de la creación de una mesa de diálogo para solucionar el problema de la violencia que se vive en La Araucanía, impulsada por el Gobierno y la Iglesia Católica.
La cita se inició pasadas las 11:00 horas en la intendencia regional y que contó con varios actores de la región, pero causó polémica la ausencia de varios actores relevantes de la zona como por ejemplo, pese a ser protagonistas en el conflicto.
Una de ellos es el encargado de Asuntos Internacionales y vocero del Consejo de Todas las Tierras, Aucán Huilcamán, quien aseguró que la mesa "no tiene una agenda clara, por lo tanto sus resultados son inciertos".
"No tiene un mandato institucional. Debió haber sido hecha a través de un Decreto Supremo y con un mandato claro, de lo contrario no va a haber entendimiento, porque esto es lo mismo que se ha hecho en los últimos 25 años, en los gobiernos después de la dictadura", sostuvo.
El conocido dirigente mapuche, también criticó que sea la Iglesia la que lleve las riendas de la instancia porque a su juicio, ésta "tiene conflicto de intereses".
"Es parte del problema desde el punto de vista histórico, porque participó en la era de la conquista, en la pacificación de La Araucanía, pues tuvo una gran participación para consolidar las prácticas del Ejército para el despojo de tierras y hoy la Iglesia tiene gran parte de los derechos de agua están en sus manos y tiene tierras. Por lo tanto no puede moderar una institución que tiene conflicto de intereses", añadió.
Huilcamán también se refirió a los miembros de la comisión, señalando que éstos "son más que nada que indigenistas, y los actores reales del mundo mapuche están al margen, entonces no van a participar".
En ese sentido añadió que la instancia no es más que una "estrategia del Gobierno para aparentar que está dialogando, sin ninguna certeza de que haya solución y de esa manera el conflicto se sigue dilatando".
Falta de respeto
Por su parte, Alejo Apraiz, presidente de la Asociación de Víctimas de Violencia Rural (AVVRU) de La Araucanía calificó como una "falta de respeto" que no hayan sido invitados.
"Se está armando una mesa que ya nació coja, pues faltaron actores que bajo nuestra opinión debimos estar ahí, porque somos la entidad que agrupa a las víctimas y uno de los temas es solucionar el tema de las víctimas y una mesa coja nunca va a poder funcionar bien", dijo enfático.
Apraiz criticó también que en la mesa "están instituciones que no tiene ningún sentido que estén ahí y estamos más preocupados si la CAM (Coordinadora Arauco Malleco) va a participar o no, en circunstancias que nadie se ha preocupado por que las víctimas estén".
El dirigente aclaró que como asociación esperan que la mesa rinda frutos, pero insistió en que es necesario que se considere a las víctimas, porque de lo contrario, "no van a tener ninguna validez las políticas que vayan a salir de ahí, porque no hay duda que en La Araucanía hay terrorismo y el Gobierno sigue escondiendo eso".
Consultado por asistirán a la instancia si son convocados en el futuro, Apraiz afirmó que si bien "estamos siempre por el diálogo, hoy nosotros no estamos para segundos platos. No fuimos considerados y nos deja una sensación bastante amarga. No estamos para este tipo de situaciones".
No mezclar
Quien también se refirió hoy a la mesa de diálogo es el senador Jaime Quintana (PPD) dijo estar preocupado por la mezcla de temas en ella.
"Yo veo con preocupación que se traten dos temas que no son convenientes mezclar. Una cosa es la violencia que todos repudiamos, que tiene que parar de una vez por todas e investigarse los hechos que se producen y sus causas, pero otra cosa muy distinta es la reparación y la deuda histórica que tiene el Estado chileno con el pueblo mapuche. Creo que mezclar ambas materias de alguna manera puede inducir a alguien a prejuzgar y eso puede ser delicado y peligroso", manifestó el senador.
En ese sentido llamó a los integrantes de la instancia "a zanjar bien sus objetivos" y pidió que se sumen otros actores.
"Si el objetivo es discutir la violencia en la región, es probable que a esta mesa le falten actores, como las víctimas y eventualmente entidades de orden judicial. Si el objetivo es buscar soluciones respecto a la deuda histórica hacia el pueblo mapuche, probablemente hay que hacer otra mesa para eso, donde se requiere de otros actores; comunidades mapuche por ejemplo y también la Asociación de Alcaldes Mapuche de La Araucanía, que en esta ocasión decidió restarse, dando cuenta que mesas anteriores no han tenido resultados concretos. Pero insisto, los dos temas son urgentes, pero por separado".