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Informe de Gendarmería: O'Reilly sigue negando abusos sexuales a un año y medio de su condena

De acuerdo al último informe evolutivo, el sacerdote condenado a una pena de 4 años de libertad vigilada, no se reconoce como autor de los ilícitos contra una menor de edad que le fueron atribuidos.

20 de Julio de 2016 | 08:07 | Por Andrea González, Emol
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El sacerdote John O'Reilly durante una de las jornadas en el Centro de Justicia.

El Mercurio / Archivo
SANTIAGO.- "Mantiene la negación de la ejecución de las conductas ilícitas por las cuales fue condenado". Esa es la conclusión del último informe evolutivo realizado por Gendarmería de Chile al sacerdote John O'Reilly, quien fue sentenciado a cuatro años y un día de libertad vigilada tras ser declarado culpable de los abusos sexuales reiterados contra una menor de edad.

El análisis, al que tuvo acceso Emol, corresponde al tercer periodo de observación del religioso -entre los meses de enero y junio de 2016- emitido por el Centro de Reinserción Social Santiago Oriente, a cargo del control del sacerdote.

El documento –con fecha 29 de junio- agrega que O'Reilly continúa "en el Programa Estándar para Agresores Sexuales que incluye unidades temáticas orientadas a abordar la actitud pro criminal y distorsiones cognitivas".

Asimismo, detalla que si bien el sacerdote está inhabilitado para ejercer funciones religiosas que sean públicas, lidera espacios "de oración y reflexión en la capilla interna de la congregación donde reside" y "en ocasiones visita a las monjas de claustro por disposición eclesiástica".

"Respecto al ámbito de consumo de alcohol y drogas, no presenta antecedentes ni tampoco refiere dificultad", continúa el informe, agregando que en relación a su salud mental, el religioso se encuentra en tratamiento psiquiátrico por un cuadro angustioso ansioso depresivo.

En el ámbito familiar, el documento hace referencia a que si bien ésta vive en el extranjero, O'Reilly "mantiene contacto ocasional con algunos hermanos", mientras que en el país comparte con los sacerdotes con los que vive en comunidad "con quienes ha aumentado su vinculación, ya que mantiene su rutina de vida al interior del domicilio" en la que habitan.

Por último, el análisis de Gendarmería detalla que durante el periodo de observación, el condenado, en sus tiempos libres, se dedica a orar, a hacer ejercicios en la bicicleta estática y a leer documentos referidos a la Congregación, mencionando –además- que está dedicado a escribir un libro relacionado con su experiencia judicial.