La ministra Delpiano afirmó que "impedir el derecho a la educación casi dos meses es un hecho absolutamente condenable".
El Mercurio
SANTIAGO.- La ministra de Educación,
Adriana Delpiano, defendió el actuar de la Municipalidad de Santiago frente a la prolongada toma, de casi dos meses, que afectó al Instituto Nacional, que
retomó este lunes sus actividades.
El rol del municipio ha sido cuestionado por apoderados del establecimiento, que incluso acudieron a la Contraloría a denunciar a la alcaldesa Carolina Tohá.
En entrevista con 24 Horas, Delpiano sostuvo que "la municipalidad ha hecho un gran esfuerzo, en la medida en que ha pedido la fuerza pública como en cinco oportunidades, el colegio ha sido desalojado y se lo han vuelto a tomar los estudiantes".
Ante esto, la autoridad apuntó directamente a la responsabilidad de los padres de los alumnos que inician las tomas y del equipo directivo del establecimiento.
Adriana Delpinao, ministra de Educación:
"Yo me pregunto dónde están los papás de los alumnos que se están tomando el colegio"
"Aquí ya entra, por un lado, el equipo directivo, y los padres de esos estudiantes. Yo me pregunto 'dónde están los papás de los alumnos que se están tomando el colegio'", sostuvo la ministra, quien también cuestionó el origen de la movilización, señalando que "nadie entiende muy claramente qué es la demanda de los estudiantes".
En esa misma línea, la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, sostuvo esta mañana, en entrevista con Tele13 radio, que "no basta la fuerza pública; es un recurso, pero hay que sumar una decisión más clara de la comunidad de no aceptar más tomas".
Agregó que "los estudiantes se dejan mucho arrastrar, pero también entre apoderados y profesores hay una parte que respalda esta forma de movimiento".
Daño a la imagen de la educación pública
La ministra de Educación sostuvo que la extensa toma que afectó al Instituto Nacional "le hace un daño muy grande a la educación pública". "El Instituto Nacional es como el emblema de la educación pública chilena y la verdad es que esta toma prolongada también afecta la imagen de la educación pública y el futuro del propio instituto", subrayó.
Agregó que "impedir el derecho a la educación casi dos meses al resto de los estudiantes nos parece un hecho absolutamente condenable".
Con todo, tras el retorno de los estudiantes retornaran a clases, dijo esperar que "el segundo semestre sea tranquilo y superemos esta situación" y llamó a la comunidad escolar a que se reúna para abordar el tema.
También afirmó que si los estudiantes pretenden volver a tomarse el liceo "los padres están en total derecho de presentar reclamos no sólo ante la Contraloría, sino también ante el Ministerio Público".