SANTIAGO.- El ministro Mario Carroza se refirió este martes a la reconstitución de escena de la muerte de Miguel Enríquez, Ominami, ocurrida el 5 de octubre de 1974 en la comuna de San Miguel, y aseguró que el procedimiento que se llevó a cabo esta mañana, "cumplió su objetivo".
"Lo importante en las reconstituciones es que uno como juez se hace una impresión de lo que pudo haber ocurrido y permite tomar una determinación y en definitiva, resolver el caso", agregó tras la diligencia, tendiente a esclarecer si el deceso del líder del MIR fue por un enfrentamiento o una ejecución de la DINA.
"Estar en el lugar de los hechos es algo distinto", dijo al respecto.
Sobre la participación en la diligencia del brigadier Miguel Krassnoff Martchenko, condenado a penas de cárcel que bordean los 400 años por violaciones a los derechos humanos, Carroza aseguró que "hizo lo que se pidió", enfatizando que el ex militar "es una persona muy peculiar y hay que tenerlo así, en esa consideración".
Asimismo, aseguró que durante el procedimiento entre el ex miembro de la DINA y la mujer de Enríquez, Carmen Castillo, no hubo interacción, argumentando que "no me parece oportuno que la haya".
Por último, afirmó que tras el diligencia, tomará una determinación sobre si existen o no responsabilidades, decisión que será analizada "con calma y bastante prudencia".
El procedimiento fue ordenado por Carroza luego que en su investigación, por ahora sin procesados, aparecieran elementos que podrían establecer que se trató de una ejecución, tal como lo menciona la querella de la Asociación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP).
En la causa también es querellante el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, Castillo y Marco Enríquez-Ominami.