EMOLTV

Contradicciones anteriores en el caso llevan a jueza a reconstruir desaparición de Matute

Magistrada Carola Rivas logró identificar el fármaco que incidió en la muerte del joven, en 1999. Esta información y las inconsistencias en declaraciones de testigos son el eje de los nuevos interrogatorios.

29 de Julio de 2016 | 05:00 | Emol
imagen

Cerca del mediodía, la ministra Carola Rivas ordenó el traslado de Cristián Montes (en la foto) y Cherie Ruiz para nuevos interrogatorios.

Felipe Ignacio González, El Mercurio
SANTIAGO.- "Es difícil cuando uno trabaja en discotecas diferenciar una noche de otra, si ha pasado tanto tiempo". Esta es una de las declaraciones que, a principios del año 2000, dio a la justicia Cherie Ruiz, una de las meseras que trabajaban en La Cucaracha la noche en que desapareció Jorge Matute Johns.

La mujer, que fue citada a declarar varias veces en los primeros años del caso, es una de las piezas relevantes del proceso que, desde hace dos años, intenta resolver la jueza Carola Rivas, señala "El Mercurio".

La ministra ya determinó qué droga ingresó al cuerpo del universitario (pentobarbital) y que esta incidió en su muerte. Ahora busca reconstruir la madrugada del 20 de noviembre de 1999, para determinar quién pudo haber tenido acceso al fármaco y si se lo administró a Matute.

De ahí que el miércoles citara a Cherie Ruiz y también a Cristián Montes, uno de los guardias del local, a declarar y luego ordenara el arresto de ambos.

En una segunda ronda de interrogatorios, ayer citó además a seis personas, entre ellas Bruno Betanzo y Carmen Sereño, los dueños de la discoteca; Jorge Caamaño, un ex carabinero vinculado al caso; Vivian Bustos, perito tanatóloga, y Héctor Sáez, un testigo. Betanzo y Sereño abandonaron el tribunal pasadas las 21:00 horas por la puerta principal.

Precisiones

Reconstruir esa noche, sin embargo, es una tarea que a casi 17 años resulta compleja. Esto, porque en las 22 mil fojas que acumula la investigación hay múltiples contradicciones.

La misma Cherie Ruiz declaró en noviembre de 2002, ante la PDI, para precisar una declaración anterior, en la que afirmaba haber visto a Matute con una joven en la pista de baile. "No vi a la niña que estaba con Jorge Matute de frente, estaba de costado, y si la viera de nuevo en fotos o en persona, podría reconocerla", consta en el informe.

¿Se trataba o no de Jorge Matute? La misma Ruiz lo pone en duda en otra declaración posterior. "Yo no vi a Jorge Matute, sino que vi a una persona parecida a él, con la mirada perdida".

En esta segunda declaración se le presentaron a la mesera varios sets fotográficos, sin que reconociera a nadie, como afirmara antes. "Si yo viera a esa persona directamente, o sea, si yo tuviera contacto visual con esa persona, no podría decir si esa persona es o no", explicó.

A esta afirmación siguió una serie de careos, en que tampoco fue capaz de identificar a la supuesta acompañante de Matute.

Para complicar las cosas, Cristián Montes (su ex marido), en declaración de seis páginas del 3 de enero de 2001, y en la que efectúa un repaso de la noche en que se vio a Matute por última vez, no menciona a ninguna acompañante del joven.

En este documento, Montes corrige afirmaciones hechas con anterioridad, y hasta pide disculpas por ello. "Me doy cuenta de que he estado mintiendo. Quiero decir que hay cosas que uno se olvida y otras pone cosas de su propia cosecha para expresar de otra forma lo que haya visto o haya escuchado, pero de ninguna manera ha sido mi intención entorpecer a la justicia".

Para enredar aún más las cosas, Montes reconoce presiones de la policía en declaraciones anteriores. "Tenía presiones de Carabineros, no psicológicas ni físicas, para que dijera que habían estado en la discoteca funcionarios de Investigaciones".

El abogado de la familia Matute, Fernando Saenger, recordó que "en los primeros tomos de la investigación hay innumerables declaraciones de (Cristián) Montes, de Cherie (Ruiz) y de otros guardias, que después cambiaron su versión".

El padre de Cherie, Pablo Ruiz, llegó ayer a la Corte y afirmó que la familia no tenía abogados y defendió la inocencia de su hija, hoy dedicada al corretaje de seguros.

Se presume que habrá más interrogatorios, pues la ministra Rivas acotó las indagatorias a 18 personas que estaban presentes el día en que se perdió el rastro de Matute.

Al cierre de esta edición, y tras 11 horas de interrogatorios, la ministra Rivas abandonó la Corte sin hacer declaraciones. Solo se logró establecer que Ruiz y Montes continúan detenidos, y que ambos fueron trasladados a la cárcel de Concepción.