SANTIAGO.- El Cuarto Tribunal Oral en lo Penal condenó a 3 años de libertad vigilada intensiva a la madre de Bastian Bravo, Mireya Sepúlveda, por el delito de abuso sexual respecto de su hija que al momento de los hechos tenía 6 años.
Asimismo, la condenó a una pena de 541 días de presidio remitido por actos de producción de material pornográfico infantil.
El tribunal, además, le abonó los 888 días que permaneció en prisión preventiva, por lo cual se dio por cumplida esta última pena.
La sentencia condenatoria fue leída esta tarde sin la presencia de la mujer, quien además, perdió todos los derechos sobre su hija, actualmente al cuidado de su tía paterna.
Tras dos semanas de juicio oral, los sentenciadores establecieron que las pruebas rendidas por la Fiscalía Metropolitana Centro Norte, fueron suficientes para derribar la presunción de inocencia de Sepúlveda y acreditar que en diversas ocasiones la acusada realizó actos de significación sexual sobre su hija.
El tribunal, sin embargo, absolvió de todos los cargos al padre, Iván Bravo, a quien el Ministerio Público le atribuyó los mismos hechos que a su esposa.
La fiscal Paola Trisotti había solicitado una pena de 7 años presidio mayor en grado mínimo por los delitos sexuales y 4 años de presidio por producción de material pornográfico infantil, sin embargo el tribunal resolvió otorgar una condena menor y con beneficios.
Los ilícitos quedaron al descubierto cuando la policía indagaba la desaparición del joven Bastián Bravo, luego de que su familia presentara una denuncia por presunta desgracia.
Dicha causa culminó el año pasado tras la conclusión de la investigación de la Fiscalía que determinó que se trató de una muerte accidental, sin intervención de terceros.