El Mercurio (Archivo/Imagen Referencial)
SANTIAGO.- Fue encontrado culpable y la sentencia en su contra se leerá próximo 16 de agosto en el Tribunal Oral en Lo Penal de Arica.
Es el caso de Erik Rojas Garrido, quien reconoció ser la persona que incendió el inmueble en el que vivía con su pareja y que resultó completamente destruida, junto a otras dos viviendas, dejando a 10 personas damnificadas. Todo por celos.
Según informaron desde la fiscalía regional de Arica y Parinacota, el individuo fue hallado culpable por el delito de incendio en lugar habitado por lo que arriesga hasta 20 años de cárcel, a lo que se suma el ilícito de tenencia de artefacto incendiario por el que podría sumar otros cinco lustros tras las rejas.
De acuerdo a los antecedentes expuestos por el fiscal jefe de Arica Carlos Eltit en el juicio oral, el hecho se registró en la madrugada del 21 de octubre del año pasado, en el contexto de una discusión entre el acusado y su pareja.
Es así como el individuo ingresó al domicilio ubicado en el pasaje Las Añañucas de la población Tarapacá Oriente, donde procedió a prender fuego a un colchón usando un encendedor. El siniestro finalmente consumió dos inmuebles y afectó otros dos dejando a varias personas damnificadas.
Tras controlar el incendio, voluntarios de bomberos encontraron al interior del inmueble una botella con combustible y una mecha.
Tras la serie de diligencias realizadas por los funcionarios de la SIP de la Tercera Comisaría de Carabineros, se acreditó que se trataba de una bomba molotov y que había sido elaborada por Rojas Garrido.
"El acusado reconoció su participación en el hecho manifestando que lo hizo por motivos de celos. Sin duda se trata de un hecho de enorme gravedad, considerando que afectó a varias viviendas con moradores y que afortunadamente no dejó heridos graves ni fallecidos. Todo eso fue lo que logramos acreditar ante el tribunal oral con pruebas testimoniales y periciales", expresó el persecutor.