SANTIAGO.- Mayor fiscalización de las campañas, exclusión de los aportes de empresas y reducción de la propaganda en las calles, son parte de las nuevas reglas que debutarán en las municipales del próximo 23 de octubre. Normas que apuntan a recuperar los niveles de confianza de la ciudadanía y avanzar en probidad y transparencia.
Para el director del Observatorio Político-Electoral de la Universidad Diego Portales (UDP), Mauricio Morales, si bien éstas apuntan a mejorar ciertos aspectos de los comicios, también podrían tener puntos en contra.
En primer lugar, Morales señala a Emol que en contraste con el gran número de candidatos en competencia, se han reducido la cantidad de espacios públicos para colocar propaganda. "Si es que llegara a existir mucha oferta y poquitos espacios para darla a conocer, es probable que tengas problemas o luchas entre brigadistas", indica.
Asimismo, explica que al no existir palomas en las calles o grandes pancartas o manifestaciones propagandísticas,"esto va en beneficio de la limpieza de la ciudad, pero también puede ir en contra de contribuir a elevar los niveles de información que tienen los ciudadanos al momento de votar".
"Si es que los candidatos en competencia no tienen el espacio suficiente para mostrar su propaganda, después no nos quejemos que la gente llegue a votar con bajos niveles de información, si es que llega a votar, y que aumente la cantidad de votos nulos y blancos", advierte.
Aportes a campañas y fiscalización
Por otra parte, el experto de la UDP reconoce que la cancha se va a equilibrar, al excluirse los aportes de empresas y al rebajarse los montos que pueden poner en forma individual los postulantes y las personas naturales, por lo que "probablemente vamos a tener campañas un tanto más austeras y de menor intervención de privados".
MORALES:
"Los incumbentes siempre van a tener ventaja y se lo han ganado".
No obstante, aclara que "si no hay una buena fiscalización del Servel y me temo que no va a estar en condición de fiscalizar a 14.500 candidatos que son aproximadamente los inscritos a competir, sumando a alcaldes y concejales y ese es el gran desafío hoy".
A su juicio, "si tenemos buenas normas, pero no hay institución con las condiciones y financiamiento para fiscalizar las elecciones, entonces va a ser letra muerta".
Ventaja de ediles en ejercicio
El académico además da cuenta de que "no hay ninguna institución que por sí equilibre la cancha de manera absoluta entre incumbentes (alcaldes en ejercicio) y desafiantes. Los incumbentes siempre van a tener ventaja y se lo han ganado. Cuando se dice que hay alcaldes que están atornillados en el poder ese es un error, porque en realidad esos alcaldes han sido capaces de ganar sistemáticamente esas elecciones, no es fácil llegar a ser incumbente y el serlo siempre va a otorgar una ventaja".
Con ello, acota que "es cierto que el que hecho de que existan mayores niveles de control de gasto en campaña, haga que un desafiante millonario no le pueda hacer frente a un incumbente. Pero ahí nos tenemos que poner de acuerdo, queremos que ese millonario meta todo su dinero en la campaña para derribar un incumbente o preferimos que se midan en condiciones más o menos parecidas, pero siempre pensando que el incumbentne cuenta con atributos para ganar".
A modo de conclusión, Morales precisa que "las normas de transparencia puede que estimulen la emergencia de nuevos partidos o simplemente que consoliden a incumbentes dentro de los partidos. Pero la participación reacciona a otros factores y no a las variaciones a los niveles de transparencia de la legislación electoral".