Los informes podrían sugerir la remoción de toda la línea de mando de este cuartel policial.
El Mercurio (Archivo)
Así lo informó el director de Orden y Seguridad de la policía uniformada, general Víctor Herrera, quien añadió que el procedimiento aún se encuentra en proceso.
La decisión de intervenir la unidad fue adoptada por el alto mando institucional, que ordenó que efectivos de la Inspectoría General, Dirección de Inteligencia Policial y de Orden y Seguridad, inicien una auditoría, que incluso podría terminar en la remoción de los mandos del cuartel.
"Es un proceso que tenemos en desarrollo y que nos va a arrojar algunas medidas que tienen que ver no solo a controles internos, sino que también situaciones como por ejemplo el lugar en que está instalado esta tenencia. Estamos esperando los resultados de esos informes, que no deberían ser más allá de una semana", anunció el alto jefe policial.
Herrera reveló que existía un proyecto para subir de categoría el recinto policial de tenencia a subcomisaría, lo que implicaría aumento de dotación y recursos, lo que quedará supeditado a los informes que entregue el equipo investigador.
"Si nosotros hubiésemos tenido antecedentes concretos, de gente que está involucrada y que denunciamos nosotros mismos, probablemente no habría sido la unidad elegida. Pero también queda de manifiesto que el 99,9 por ciento de nuestra gente cumple en forma honesta, responsable y sacrificándose todos los días por hacer bien las cosas, y cuando esto no ocurre nosotros mismos somos los primeros en tomar las medidas. La ciudadanía valora eso de nosotros, que los carabineros somos exigentes con nosotros mismos, y draconianos", sostuvo.
En ese sentido, insistió en que "aquí queda en evidencia que fueron controles preventivos, porque carabineros detectó estas irregularidades, es decir no son controles reactivos o ex post".