NUEVA YORK.- La Presidenta Michelle Bachelet presentó esta mañana su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde aseguró que la "fractura" que existe entre la gente y sus instituciones políticas no se debe combatir con populismo.
Además, recalcó que la promoción y defensa de la democracia a nivel internacional no se opone al principio de no intervención.
En una presentación de ocho minutos aproximadamente, la Mandataria dijo que "vivimos una situación que nos muestra la necesidad de hacer un importante cambio de mirada en nuestra forma de abordar el desarrollo".
8
minutos duró el discurso de Bachelet ante la Asamblea General de la ONU
"Nuestro mundo pasa por una crisis que ya se extiende desde hace años y que, lejos de resolverse, se ha agudizado, generando una crítica ciudadana, contra las instituciones políticas, que no parecen capaces de representar a la ciudadanía (...). Pareciera que las dinámicas profundas que dieron origen a la crisis hace algunos años no fueron superadas, sino solo retocadas superficialmente", agregó Bachelet.
"Pero los ciudadanos están hoy más alertas y empoderados. Gracias a las nuevas tecnologías, disponen de nuevos medios de expresión. Ellos nos están mostrando que en sus vidas cotidianas, en sus lugares de trabajo, en las escuelas de sus hijos, en la salud de sus familias, en la seguridad de sus ciudades, en las pensiones de sus padres y madres, y en la relación entre hombres y mujeres, los efectos negativos del desarrollo inequitativo siguen presentes”, continuó la Jefa de Estado.
Según comentó Bachelet, el malestar de los ciudadanos "es expresión de una desilusión" y añadió que "somos testigos de una creciente fractura entre los representantes y los representados. Hay una desconfianza en los gobiernos nacionales y también en las instancias de representación multilaterales. Ellos parecen no atender a tiempo ni con la profundidad requerida las prioridades del ciudadano común".
La Presidenta continuó señalando que "no es tiempo de tomar la vía fácil, pero finalmente destructiva, del populismo. Es tiempo de actuar con un pragmatismo éticamente motivado y de cara a los ciudadanos".
Experiencia chilena
Presidenta Bachelet:
"La promoción y defensa de la democracia y los derechos humanos a nivel internacional no se opone al principio de no intervención. De hecho, es una conquista de alcance global de nuestros tiempos"
Luego de esto, Bachelet se refirió a la situación de América Latina, y el caso especifico de Chile, al que describió como "un país mediano que aún no alcanza el pleno desarrollo".
"Su acelerada modernización de las últimas décadas nos ha puesto de lleno en la frontera de los desafíos de la modernidad y en las tensiones que enfrentan la democracia y el crecimiento económico", añadió.
"Hoy hablo aquí desde esa experiencia y hablo también desde la experiencia de haber emprendido el camino de los cambios que me demandan los ciudadanos de mi patria. Conozco las dificultades de llevar a cabo los cambios, pero también conozco la esperanza de ver que poco a poco un nuevo horizonte se va haciendo realidad", aseguró.
En el plano regional, agregó Bachelet, Chile "ha sido promotor de la convergencia en la diversidad a nivel latinoamericano, buscando una agenda común, que nos permita, a pesar de nuestras diferencias, potenciarnos como bloque y como región".
"Y hemos avanzado. Profundizamos la integración junto a México, Colombia y Perú en la Alianza del Pacífico, que ya tiene 49 Estados Observadores y que se fortalece con decisión y pragmatismo. Hoy, dos mecanismos de integración como la Alianza del Pacífico y el Mercosur se han sentado para plantear una mejor América Latina, fortaleciendo la cooperación, y dejando claro que el desarrollo nacional y las relaciones internacionales no pueden considerarse materias separadas", agregó.
En esa línea, también señaló que "en América Latina hay diferencias, y significativas, pero pese a ello estamos trabajando en conjunto para enfrentar los nuevos desafíos".
"Lo estamos haciendo en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, CELAC, donde treinta y tres países buscan hacer frente al nuevo escenario político, social y económico. También, en UNASUR los países sudamericanos nos concertamos para abordar problemas políticos comunes. Nuestros principios como nación son inamovibles, entre ellos: una vocación de paz, democracia y respeto a los derechos humanos, respeto al derecho internacional y los tratados, soberanía y la obligación de cooperar", describió Bachelet.
Colombia y la no intervención
En su discurso, Bachelet también se refirió al reciente acuerdo de paz alcanzado por Colombia y la guerrilla de la Farc, mencionando la transición a la democracia que realizó Chile.
"Creo que Colombia nos ha dado una de las grandes noticias del año, a nivel regional e internacional, una esperanza de paz. Este lunes se firmará el acuerdo que pone fin a las hostilidades en una guerra civil que se arrastra desde hace más de cincuenta años", sostuvo.
"Chile, que vivió una difícil transición a la democracia, quiere seguir aportando a su hermano latinoamericano en el manejo del postconficto, incluyendo con observadores militares y policiales en la Misión Política de Naciones Unidas, cooperando tal cual lo hemos hecho solidariamente, en países hermanos como Haití", agregó.
Bachelet además dijo que "la promoción y defensa de la democracia y los derechos humanos a nivel internacional no se opone al principio de no intervención. De hecho, es una conquista de alcance global de nuestros tiempos".
Reforma al Consejo de Seguridad
Presidenta Bachelet:
"Creo que Colombia nos ha dado una de las grandes noticias del año, a nivel regional e internacional, una esperanza de paz. Este lunes se firmará el acuerdo que pone fin a las hostilidades en una guerra civil que se arrastra desde hace más de cincuenta años"
Los últimos minutos de su presentación ante la Asamblea General, Bachelet realizó un llamado para reformar el Consejo de Seguridad de la institución.
"Levanto mi voz nuevamente a favor de la reforma del Consejo de Seguridad, que refleje las nuevas realidades. Levanto mi voz a favor de la eficacia de la gestión de la ONU, de una mayor apertura de sus procedimientos, incluyendo la elección de nuestro nuevo Secretario o Secretaria General. Y pido un compromiso de él o ella con los principios, orientados a servir a la gente, que dieron origen a la Organización", comentó.
"Sabemos que enfrentar con éxito los desafíos requiere de esfuerzos conjuntos y consensuados. Necesitamos más multilateralismo, más cooperación y más diálogo. Este es un espacio insustituible de debate y de adopción de acuerdos. Es una plataforma de la acción coordinada", agregó.
"Chile es un país abierto al mundo, que promueve reglas claras y acuerdos políticos y económicos para progresar. Naciones Unidas debe cumplir su papel de lugar de consensos, de opción por los más vulnerables, en contra de la desigualdad y la discriminación de minorías religiosas, étnicas y sexuales. Hagamos de Naciones Unidas lo que nuestros pueblos necesitan y demandan", finalizó.