SANTIAGO.- El martes de la semana pasada, en el domicilio del Marco Enríquez-Ominami, se cerraba el acuerdo entre el ex presidenciable y el abogado Juan Carlos Manríquez Rosales, para que este último asumiera el patrocinio y poder del líder del PRO, tras la renuncia del penalista Ciro Colombara por conflicto de intereses.
El contrato se firmó a dos semanas de concretarse la audiencia donde el fiscal de Valparaíso, Pablo Gómez, le comunicará al realizador audiovisual que es investigado por su presunta participación en delitos tributarios, específicamente, por la emisión -entre los años 2011, 2012 y 2013- de 34 boletas falsas a SQM por servicios que no habrían sido prestados, y cuyo monto total bordearían los $368 millones.
El desafío no era menor. El abogado de 49 años debía -en 14 días- conocer los más de 114 tomos que actualmente tiene la carpeta investigativa del caso, y desarrollar la estrategia de defensa con la que llegará el próximo 19 de octubre a la formalización de cargos contra su cliente ante el 8° Juzgado de Garantía de Santiago.
Y si bien aún está delineando los argumentos con los cuales fundamentará la inocencia de Enríquez-Ominami, sí tiene claro que no solicitará medidas de seguridad ni requerimientos especiales para resguardar la integridad de su representado durante el ingreso al Centro de Justicia, por estimar que su defendido no tiene privilegios ni tratos especiales al momento de enfrentar a la justicia.
Manríquez asumió el patrocinio de ME-O con 25 años de experiencia y una vasta lista de clientes, varios de ellos reconocidos a nivel nacional.
Casos emblemáticos
Su nombre comenzó a aparecer en la prensa con fuerza cuando estalló el denominado caso CNA en 2012, donde debió defender al ex rector de la Universidad del Mar, Héctor Zúñiga, condenado este año por las irregularidades detectadas en el sistema de acreditación de educación superior.
Por esa época también asumió la representación de la ex diputada Marta Isasi, quien enfrentó cargos por fraude al fisco respecto a irregularidades en asignaciones parlamentarias, y luego en el denominado caso Corpesca, donde actualmente está imputada. Su defensa, sin embargo, fue revocada hace unos meses atrás por diferencias.
Asimismo, el abogado de la Universidad de Valparaíso -socio fundador de Manríquez, Benavides & Cía- también defendió al senador del Partido Radical Social Demócrata (PRSD) Nelson Avila en el desafuero solicitado por difundir una conversación privada con el entonces secretario regional ministerial del Trabajo, Carlos Mancilla, y un contratista, donde el funcionario público lo incitaba a no cancelar las imposiciones de sus trabajadores.
Manríquez, incluso, ha debido representar otros personeros del mundo político como Gustavo Hasbún, Maximiano Errázuriz y Laura Soto, a quienes recibió en sus oficinas de Santiago -a metros del Palacio de Tribunales- y de Valparaíso.
Lo mismo hizo respecto a los ejecutivos de Codelco en la causa por contaminación en Ventanas,
El año pasado, además, entró en competencia para optar al cargo de Fiscal Nacional y suceder a Sabas Chahuán, disputando el lugar con Jorge Abbott, quien finalmente fue el candidato propuesto por la presidenta Michelle Bachelet y ratificado por el Senado.
Paralelamente, el abogado ha ejercido la docencia y la investigación en Derecho Penal y Derecho Procesal Penal, y encabeza el colegio de Abogados local de la V Región.