SANTIAGO.- La jefa de bancada del Partido Comunista (PC) en la Cámara, Karol Cariola, se refirió esta mañana a la aprobación del proyecto de reajuste al sector público y explicó la decisión de su partido de abstenerse en la votación y no optar por el rechazo como en ocasiones anteriores.
Según la diputada, la presentación de este último proyecto que mantenía el 3,2% de reajuste, puso al PC "entre la espada y la pared". "Fue una situación muy incomoda para nosotros. Por un lado teníamos a los trabajadores con una posición y por otro a los partidos oficialistas con una situación compleja en el Gobierno", sostuvo en Tele13 radio.
"Por un lado quisimos ser consecuentes con la posición en que coincidimos con los trabajadores, porque nos parece que no hubo flexibilidad por parte de quienes negociaron (...) y por otro lado, yo sé que no todo el mundo lo comprende, pero nosotros somos un partido de Gobierno y también tenemos una responsabilidad política con ello", admitió la parlamentaria comunista.
En ese mismo sentido, Cariola explicó que aunque la abstención y el rechazo poseen el mismo efecto en términos de votación, pues los votos de ambas opciones al final se suman, en términos de señal política sí marca una diferencia.
"Si hubiéramos rechazado de nuevo, la rasgadura de vestidura hubiera sido mucho peor y quienes quieren aprovecharse de estas situaciones para seguir golpeando al PC lo hubiesen podido hacer con más argumento", dijo refiriéndose a la misiva entregada hace algunos días por los líderes de los partidos de la Nueva Mayoría (NM), donde se responsabilizaba a la bancada comunista (que había votado en contra) por el segundo rechazo que sufrió el proyecto en la Cámara.
"La abstención nos permite decir que no nos gusta este guarismo, no lo vamos a aprobar, pero tampoco significa un rechazo a lo que el gobierno ha planteado", enfatizó.
Por último, respecto a las diferencias del PC con el resto de los partidos de la NM generado entorno a la aprobación del reajuste, Cariola criticó que se haya creado "situaciones muchas veces ficticias" de tensión en el conglomerado.
"Creo que hay harto de pirotecnia política, de agrandar un poco las cosas para encontrar las mejores excusas y con ello tensionar las relaciones y generar posiciones de controversia. De cuestionar gratuitamente a un partido y de ponerlo en el banquillo de los acusados como se hizo con el PC la semana pasada", sentenció.