SANTIAGO.- Desde el partido Amplitud criticaron las declaraciones de algunos parlamentarios de derecha, quienes vincularon a la inmigración con la delincuencia, recalcando que la economía chilena es sólida y estable, por lo que venir al país se torna atractivo para extranjeros.
"Ningún inmigrante, ningún extranjero, ningún ser humano es ilegal. La propuesta de Chile Vamos apunta a tratar como criminales a toda persona que lleguen a vivir a nuestro país, lo cual atenta contra los Derechos Humanos", dijo el vicepresidente del partido de centro liberal, Óscar Rementería.
"Los inmigrantes no son un problema para el país. Son una oportunidad de desarrollo y de recibir a nuevos chilenos que quieren establecer sus proyectos de vida en nuestro territorio", agregó.
Según el dirigente, el país debe prepararse para recibir a los "nuevos chilenos", y para eso el Estado debe crear a lo menos tres nuevos organismos: el Servicio Nacional de Migrantes, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores o Justicia y que reemplace al actual Departamento de Extranjería; el Instituto contra la Discriminación, el Racismo y la Xenofobia, cuya función será educar e implementar nuevas políticas públicas inclusivas; y el Consejo Nacional de Migrantes, compuestos entre otros por la sociedad civil y cuya misión sea proponer al Ejecutivo nuevas leyes y normativa para insertar integralmente a la nueva población nacional.
En la misma línea, la también vicepresidenta de Amplitud, Elizabeth Armstrong, aseguró que "la delincuencia se debe combatir desde el ámbito criminal, y nada tiene que ver con las políticas de inmigraciones. Eso sí, es muy importante actualizar la ley de migración que data de 1975".
Para la ex Consejera Regional Metropolitana, "Chile no puede caer en lo mismo de Estados Unidos ni Europa y debe ser recibir a los inmigrantes, quienes buscan en nuestro país la felicidad que, lamentablemente, no encontraron en sus países de origen".
"Los liberales tenemos la obligación moral de defender la sociedad abierta, pluralista y respetuosa de la dignidad humana", concluyó Armstrong.