Victor Salazar, El Mercurio
SANTIAGO.- En Chile, una de cada ocho personas mayores de 65 años sufre de una enfermedad renal crónica. Es un mal que entre sus antecedentes tiene el desarrollo de diabetes e hipertensión, y como la prevalencia de estas dos va al alza, es posible proyectar que también la de enfermedad renal subirá.
Esa fue la preocupación de médicos de la Región del Biobío, que hace cuatro años trabajan en el desarrollo de un programa de salud renal que mejorará el acceso a la atención oportuna con un especialista.
Así, desarrollaron una aplicación que conectó vía remota los hospitales Guillermo Grant Benavente (Concepción) y Las Higueras (Talcahuano) con consultorios de la región, detalla
"El Mercurio".
A través de esta, los médicos generales de la atención primaria pueden hacer consultas, enviar antecedentes, exámenes o preguntas hasta los celulares de los nefrólogos de los hospitales y obtener de forma casi inmediata la respuesta. Así, el paciente recibe las indicaciones y puede seguir su tratamiento.
El resultado es que si en 2012 los pacientes con enfermedad renal crónica debían esperar seis meses, en promedio, para conseguir una hora con un nefrólogo, ahora el plazo se redujo a 10 días.
Y eso cuando requieren efectivamente ir hasta el hospital, porque el médico a cargo del sistema, Carlos Zúñiga, cuenta que con este método advirtieron que la mitad de las derivaciones a los hospitales de pacientes con enfermedad renal no eran pertinentes y se podían resolver en la atención primaria.
"Es una interconsulta 'en línea'. Pero lo bueno es que como se puede tener una respuesta inmediata, en el 60% de los casos se resuelve ahí, sin la necesidad de que el paciente viaje hasta el hospital, y el resto se deriva y tiene una hora en 10 días", explica el facultativo.
Añade que con este sistema no solo se organizó de mejor manera la agenda de los hospitales y se redujo la lista de espera, sino también la información almacenada permitió desarrollar un sistema de vigilancia epidemiológica, para conocer cuantitativamente datos sobre la enfermedad renal crónica en la población.
"Nosotros, a propósito de la experiencia que parte en la Región del Biobío y de otras líneas de desarrollo, vamos a replicar el modelo a partir del próximo año, de manera gradual", anuncia la subsecretaria de Redes Asistenciales, Gisela Alarcón.
Agrega: "El año pasado hicimos el primer Plan Nacional de Telemedicina y precisamente, uno de los ejes estratégicos que fueron mandatados son la telenefrología y la teleoncología".
El desarrollo logrado en el Biobío originó la creación en el Hospital Las Higueras de Talcahuano de la Unidad de Cuidado Renal Avanzado (UCRA), que está funcionando desde agosto y que, además de realizar las atenciones vía remota, generó un programa para los enfermos renales en etapa avanzada que no pueden o no significaría mayor diferencia para su estado de salud someterse a diálisis o trasplante.
"Les estamos dando cuidados conservadores, paliativos, con un equipo interdisciplinario, porque hasta ahora a ellos el sistema de salud no les ofrecía nada", señala Zúñiga.
Rubén Bernales (79) es uno de estos pacientes y afirma que "tengo todos los cuidados que necesito, no se demoran nada en atenderme y hasta he mejorado un poco".