SANTIAGO.- Trece son los cuerpos reconocidos hasta ahora de las 31 personas fallecidas en la dantesca explosión ocurrida en un mercado de fuegos artificiales en la ciudad de Tultepec, en México.
Las autoridades mexicanas ya comenzaron la investigación judicial para dar con el origen del siniestro, que también dejó 12 personas desaparecidas, mientras que en Chile el caso es analizado con atención por Carabineros, que es la autoridad fiscalizadora de este tipo de explosivos, ante las celebraciones de Año Nuevo.
Pero según explicó el coronel Oscar Salazar, jefe del Departamento de Control de Armas y Explosivos OS-11, ente policial encargado de la fiscalización, existe escasa posibilidad de que una situación así se replique en el país.
"Esto porque no somos fabricantes de este tipo de explosivos. Estamos solamente dedicados a la importación de estos elementos, porque la legislación chilena es estricta en cuanto a la fabricación de éstos y con las medidas de seguridad", sostiene.
El jefe policial explica que en Chile existe sólo una empresa fabricante de explosivos –que está ubicada en Rengo, región de O'Higgins-, y que cuenta con todas las medidas de seguridad exigidas por la autoridad, mientras que las otras 10 entidades que trabajan con fuegos pirotécnicos importan estos elementos, particularmente desde China.
En este sentido, afirma que la ley exige altas medidas de seguridad que se contemplan desde "la internación al país, el control de Aduanas, la fiscalización de la autoridad, hasta el traslado de estos elementos y las instalaciones".
"Todo el material que queda de acopio de las empresas, son fiscalizadas cada seis meses por Carabineros y personal de Instituto de Investigaciones y Control del Ejército (IDIC). Si se encuentran elementos que no están en condiciones tienen que ser destruidos por la misma empresa en lugares seguros. Cada empresa tiene instalaciones con medidas de seguridad como por ejemplo detectores de humo, de calor, elementos de agua. Esto se suma a la coordinación con Bomberos", explica.
Shows de fin de año
La próxima semana se producirán las masivas fiestas de Año Nuevo, las que contemplan fuegos pirotécnicos y que también serán fiscalizados por Carabineros para evitar inconvenientes.
"Nosotros nos instalamos en este despliegue operacional respecto a la fiscalización. La función nuestra es ir a ver los lugares. De acuerdo a lo que dice la ley, tenemos hasta cuatro horas antes del evento para hacer la última revisión, en la que se da el visto bueno general", revela.
En este sentido –sostiene-, los resguardos "tienen que ver con el lugar en que se está instalando, las medidas desde su instalación hasta el lanzamiento de los fuegos pirotécnicos. Hay un informe de un prevencionista de riesgos. Hay muchos controles por parte nuestra y empresas que se dedican a esto, y tienen las medidas de seguridad plenamente establecidas".
"Cuando se llega, por ejemplo a la Torre Entel, nos fijamos que los fuegos pirotécnicos que se van a disparar sean los que están autorizados para el evento, en cuanto a su cantidad, calidad, instalación, fijación de estos elementos a la estructura física y las coordinaciones con Bomberos, Carabineros, Municipalidad o alguna otra autoridad administrativa", explica.
En tanto, quienes manipulan estos elementos deben tener "una capacitación y certificación que los acredita como manipuladores de explosivos, para saber cómo moverlos cómo hacer las conexiones, porque los fuegos pirotécnicos son explosivos, entonces tiene que tener el manejo, la calidad y la vestimenta de seguridad".