Hasta el miércoles 22 de marzo se amplio la formalización de los nueve ciudadanos de Bolivia.
Aton
SANTIAGO.- "No cabe ninguna duda que los hechos ocurrieron en territorio chileno", dijo categórico a Emol el fiscal regional de Tarapacá, Raúl Arancibia, sobre el incidente en la zona fronteriza de Colchane que el domingo involucró a nueve ciudadanos bolivianos, dos militares y siete funcionarios de Aduana, actualmente retenidos en la cárcel de Alto Hospicio.
Ello, en respuesta a los argumentos de la defensa de los detenidos que aseguró que sus representados se encontraban realizando un control por contrabando en suelo boliviano, descartando así, que los extranjeros hayan participado en el robo de un camión con mercadería, como lo ha sostenido el Ministerio Público en esta etapa procesal.
"La detención se produjo por porte ilegal de arma de fuego y robo con intimidación, ahora habrá que analizar si esos delitos son los que finalmente se les atribuirá en la formalización", agregó aludiendo a la audiencia programada para las 13:00 horas de este miércoles en el Juzgado de Garantía de Pozo Almonte, luego que ayer el tribunal ampliara la detención de los sujetos a la espera de diligencias pendientes.
"En estos momentos estamos reuniendo los antecedentes necesarios para enfrentar la audiencia, pero lo que sí tenemos claro es que los hechos ocurrieron en territorio chileno", reiteró Arancibia.
Son delitos graves
Asimismo, afirmó a este medio que los ilícitos por los cuales se investiga a los detenidos "son delitos graves cometidos por personas extranjeras que no tienen ningún arraigo en el país", evitando -eso sí- adelantar las medidas cautelares que se solicitarían para resguardar los fines del procedimiento.
Por último, aseguró que tras la detención de las nueve personas, ha mantenido contacto con autoridades de Bolivia, detallando que "desde el primer momento se dio aviso al Consulado General Boliviano en Santiago y el lunes, a primera hora, hablé con la representante del Consulado en Iquique (Claudia Dávila)".
Mañana, en tanto, los ciudadanos extranjeros serán trasladados desde el penal de Alto Hospicio -donde permanecen desde ayer- hasta el Juzgado de Garantía de Pozo Almonte, donde podrán escuchar finalmente los cargos por los cuales son perseguidos por la fiscalía chilena.