Cristián Carvallo, El Mercurio
SANTIAGO.- Hasta el SAG de Talagante y Paillaco llegó la agricultora Lucía Fontaine Cox para denunciar la muerte de 20 ciervos de su criadero por una jauría de perros "asilvestrados".
Según relató la mujer en una carta al director en
El Mercurio, en sólo 15 minutos los canes mordieron en el cuello a los animales, causándoles una muerte lenta por desangramiento.
Tras relatar esto a las autoridades, los funcionarios del Servicio Agrícola Ganadero revelaron una serie de denuncias del mismo tipo por parte de pequeños ganaderos, los que han sufrido "pérdidas millonarias por la presencia de estos perros que, al actuar en grupos grandes, atacan a animales mayores hasta causarles la muerte", dijo Fontaine.
La agricultora continuó afirmando que está prohibido por ley, según el Código Penal, matar a alguno de estos perros por constituir maltrato animal, pero la mujer pregunta "¿no constituye 'maltrato animal' la muerte de terneros, potrillos, ovejas y ciervos? ¿Sólo debe protegerse a los perros?".
"El segundo gobierno de la Presidenta Bachelet se dejó dominar de una manera inexplicable por un grupo fanático de animalistas, y suspendió la entrada en vigencia del decreto que consideraba como animal dañino a los perros asilvestrados dentro del Reglamento de Ley de Caza", comentó.
Fontaine agregó que "acaba de promulgarse la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas. Bien. Pero ¿qué se hace ahora con los cientos de jaurías sin dueño que en estos días merodean por los cerros, bosques y campos del país?".