PSU tras las rejas: La realidad de los internos que aspiran a la educación superior

Según datos oficiales de Gendarmería, este año 111 internos formaron parte de instituciones técnico profesionales o universitarias. Más de 1.200 reclusos rendirán la prueba de admisión este año.

10 de Noviembre de 2017 | 08:52 | Emol
El Mercurio
SANTIAGO.- El próximo 27 y 28 de noviembre 1.289 personas privadas de libertad rendirán la Prueba de Selección Universitaria (PSU) con el propósito de ingresar a la educación superior. De ellos, se calcula que solo entre el 9% y 10% podrá lograr su objetivo.

Así lo afirma Jaime Rojas, director nacional de Gendarmería, quien agrega que entre los más de 28 mil internos, un promedio de 1.300 reclusos se inscribe a la prueba anualmente.

Sin embargo, las dificultades de los internos para entrar a la educación superior sobrepasan lo académico. Para ellos, lograr un puntaje alto no es suficiente ya que existen ciertos factores legales que los frenan en el proceso.

"No necesariamente todos los que obtienen un buen resultado siguen los estudios, porque depende del tipo de condena que tenga y las condiciones reglamentarias y los accesos a beneficios intrapenitenciarios", sostiene Rojas.

De acuerdo al Reglamento de Establecimientos Penitenciarios, existe un beneficio de salida controlado al medio libre con fines de capacitación laboral o educativa para quienes sean evaluados con buena conducta por parte del Consejo Técnico del establecimiento y estén a seis meses de optar la libertad condicional.

Por otro lado, la mayoría de las veces el factor psicológico y social los perjudica en el difícil camino de la reinserción.

Manuel Valdés, director del Liceo Rebeca Olivares Benítez de Colina 1, dice que del total de inscritos a la PSU, casi el 20% termina desertando y solo el 10% logra un puntaje superior a los 450 puntos, quienes son apoyados por gendarmería si están pronto a cumplir su condena.

"En general los reclusos están más preocupados en su salida que en rendir una prueba. Ellos se desmotivan por muchas razones. Pueden estar muy entusiasmados al inicio del año pero hay otros factores psicosociales que les afectan, como algún problema familiar, algún castigo o el estar permanentemente cuidando su integridad física. Esas cosas los bajonean mucho. Aquí es difícil que se concentren en un 100% en una meta como esa y cuando lo logran es porque se han dedicado mucho", asegura.

A pesar de las grandes dificultades, el director nacional de Gendarmería cuenta que el año pasado 104 internos lograron participar en procesos educativos de formación técnico profesional y universitaria, mientras que 111 lo hicieron en 2017.

Programas de apoyo y acompañamiento


Para Paula Zúñiga, vicedirectora de la Red PECE- Pedagogía en Contextos de Encierro, las reales posibilidades de acceso a la educación superior desde un centro penitenciario son mínimas.

"Las políticas de gendarmería, del Mineduc y de Justicia yo creo que son bastante deficientes en torno a este tema. Hoy la mayor discusión está centrada en que no se están dando las garantías para que las personas puedan estudiar, si a esto le sumamos la PSU es aún más complejo", afirma.

La experta sostiene que el hecho de que haya un liceo o que puedan rendir la prueba, no garantiza el real acceso a la educación.

"El problema es que al interior de un penal la prioridad no es la educación, sino la seguridad, y eso es aún más grave si hoy la educación se postula como un mecanismo de reinserción social", dice.

Por su parte, Jaime Rojas afirma que lo que buscan desde Gendarmería es promover las carreras técnicas profesionales y los oficios manuales.

Además cuentan con un convenio con el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS) y con la Cámara Chilena de la Construcción para que los reos puedan acceder a capacitación laboral y educativa.
¡Bienvenido #ComentaristaEmol!

Te invitamos a opinar y debatir respecto al contenido de esta noticia. En Emol valoramos todos los comentarios respetuosos y constructivos y nos guardamos el derecho a no contar con las opiniones agresivas y ofensivas. Cuéntanos qué piensas y sé parte de la conversación.

¡Bienvenido #ComentaristaEmol!
Ver condiciones

Ordenar por:
Editar perfil
Este debate ha finalizado.
Cargando Comentarios...
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores