El homicidio del suboficial mayor Daniel Palma dejó a una institución en luto, a un país conmocionado y a los poderes del Estados preocupados sobre cómo enfrentar la crisis de seguridad. Es que el crimen organizado, los delitos violentos y el narcotráfico se ha tomado la agenda del último tiempo.
La muerte del carabinero Palma, se suma a la de Rita Olivares y Alex Salazar, quienes cumpliendo sus labores fueron asesinados, los tres en menos de un mes.
A pesar del impacto generado, las actitudes violentas hacia carabineros no han cesado. Sin ir más lejos, el sábado en la tarde, en medio de un procedimiento policial en San Antonio, un carabinero fue atropellado por un sujeto que posteriormente fue abatido por otro funcionario cuando intentaba fugarse del lugar.
En Viña del Mar, a un día del asesinato del suboficial mayor Palma, se registró una nueva agresión a un carabinero. Según se informó, funcionarios policiales de la Quinta Comisaría de Miraflores asistieron a constatar un hecho de violencia intrafamiliar, resultando uno de ellos apuñalado en un ojo.
Según se constató, el atacante manipuló botellas y cuchillos en su vivienda. Tras ver al personal de carabineros, lanzó elementos cortantes al personal policial. Cuando el teniente Jaime Toledo Muñoz intentó retenerlo, el sujeto saltó contra el funcionario policial apuñalándolo y propinándole una herida con arma blanca en su globo ocular.
Otro hecho se registró en Calera de Tango, donde finalmente Carabineros detuvo a los cinco jóvenes involucrados, donde tres de ellos eran menores de edad.
Según información oficial, personal policial que realizaba un patrullaje preventivo fue alertado de un vehículo que circulaba por el sector a alta velocidad. Tras solicitarse la información correspondiente, se constató que el auto tenía encargo por robo, por lo que se dio inicio a una persecución en calles de la zona.
A la altura del paradero 4 de Calera de Tango, los sujetos dieron vuelta en "U", quedando de frente con personal policial que intentó detenerlos, pero estos se dieron a la fuga no sin antes tratar de atropellar a los carabineros que utilizaron sus armas de servicio ante los hechos.
En Osorno, dos carabineros quedaron heridos tras un procedimiento. Los funcionarios acudieron tras el llamado por un hombre que realizaba amenazas desde el interior de un domicilio, mientras cobraba el arriendo. Los uniformados procedieron a reducir al sujeto, quien, ofuscado al ser notificado, comenzó a golpear con puños y pies al personal, terminando uno de ellos con fracturas.
Asimismo, en Coronel, en la región del Biobío, un funcionario de Carabineros utilizó su arma de servicio y disparó en la pierna derecha de un sujeto que intentó agredirlo con un arma blanca.
"Ante el llamado de emergencia al nivel 133 respecto a un procedimiento de violencia intrafamiliar que se gestaba en un domicilio en la comuna de Coronel, Carabineros se trasladó constatando que el agresor, quien se encontraba bajo la influencia del alcohol y premunido con un arma blanca, se abalanza en contra del personal de Carabineros con claras intenciones de agredirlos", reveló el capitán Orlando Arriagada, de la Subcomisaría Lagunillas.