En noviembre un joven boliviano fue secuestrado por tres chilenos y una ciudadana paraguaya en Iquique.
Armada
El caso de Rudy Basualdo, empresario de 50 años que fue secuestrado el 8 de noviembre en Santa Cruz, en la Región de O'Higgins, instaló la alerta respecto de la ocurrencia de este tipo de delitos en su modalidad extorsiva. En este contexto, un informe publicado por la Fiscalía Nacional a fines de noviembre confirmó un marcado aumento en la cantidad de casos de secuestro durante 2022, cuando se registraron 826 delitos de este tipo, un 68% más que en 2021, con 492 casos, un 77% más que en 202, con 466 casos, y un 46% más respecto de 2019, que es considerado por expertos como el más apto para la comparación, debido a la disminución en los índices de delitos en los años marcados por la pandemia. Tras un análisis de la tipología de delitos, desde el órgano persecutor concluyen que el 23% de los secuestros en Chile -es decir, aproximadamente uno de cada cuatro- estaría asociado a actividades propias del crimen organizado.