Esta mañana el subsecretario del Interior, Luis Cordero, detalló los ejes del rediseño del plan Calles Sin Violencia en la Región Metropolitana, que fue anunciado ayer viernes por el Gobierno.
Según detalló en Chilevisión, esta nueva etapa consiste en una intervención policial focalizada, en zonas de alta ocurrencia de delitos violentos, en toda la Región Metropolitana. Los sectores a intervenir son de dos tipos: "priorizados" con alta ocurrencia de los ilícito mencionados; y "focalizados" con menos presencia de dichos delitos pero que es necesario considerar debido a la movilidad de los mismos.
En esa línea, el subsecretario explicó que "hay una cantidad importante de muchos de estos delitos que ocurren en zonas limítrofes. Nosotros tenemos un foco en La Vega, pero La Vega toma tres comunas, que es Independencia, Recoleta y la parte norte de Santiago. Eso coincide con comisarías distintas, comunas distintas, prefecturas distintas".
"Buena parte de lo que nos ha ido entregando la evidencia es que en el fortalecimiento de Calles sin Violencia, las intervenciones tienen que ser focalizadas a espacios determinados respecto a los cuales existe una concentración de delitos que nosotros deseamos bajar. Y por eso, tal como se presentó estos días, el Plan Calles sin Violencia supone intervenir en espacios territoriales y no comunas", agregó Cordero.
Esto implicará un cambio en la estructura operativa de Carabineros a través del fortalecimiento del radiopatrullaje: "El control vehicular y el patrullaje cumple un rol muy relevante, porque a partir del control vehicular puede no solo hacer control de identidad, sino también de la situación del vehículo, lo que puede llevar en su interior y eso hace que las intervenciones policiales puedan ser altamente efectivas con el propósito de prevenir la comisión de delitos".
Polémica de Cal y Canto
El subsecretario se refirió también al cierre de un acceso de la estación Cal y Canto de la Línea 2 del Metro, la cual no estuvo exenta de polémica, ya que varios expertos denunciaron una "renuncia del Estado" en materia de seguridad en la zona.
Además, se refirió luego que el delegado presidencial de la RM, Gonzalo Durán, aseverara este sábado en 24 Horas que el acceso a la estación será "temporal" y que su cierre "creemos que va a ser muy corto. Calculamos que debiera, a más tardar, a fines de marzo restablecerse".
En ese sentido, Cordero mencionó que "hay que tener cuidado con la evaluación de la situación de Cal y Canto, especialmente del anuncio de Metro del cierre de uno de las seis ingresos en un contexto donde nosotros vamos a tener una reunión internacional del BID, en esas zonas donde es necesario intervenir. Es un ingreso que tenía poca frecuencia de uso, pero que se ha prestado para algún tipo de incivilidades".
El subsecretario explicó que para brindar seguridad pública en el sector, se deben combatir las incivilidades y el comercio ilícito. En esa línea, expresó que "no nos quedemos simplemente con Cal y Canto, porque Cal y Canto es una expresión de un fenómeno que es algo más global y que requiere ser analizado en estas dimensiones. Entonces, no es correcto afirmar que el Estado renuncia, sino que este tipo de fenómenos que va mutando requiere de intervenciones públicas que son distintas".
Al respecto, la autoridad de Interior señaló que "lo que sabemos es que el Estado es eficaz cuando actúa integradamente. Yo no hago nada con abordar un determinado espacio simplemente con policías, porque yo no voy a poder mantener intervención policial permanente, pero sí puedo hacer mucho más eficaz abordando ese comercio ilícito trabajando conjuntamente con (Servicio de) Impuestos Internos, trabajando los temas de propiedad intelectual, trabajando con Aduanas en ese lugar, la autoridad sanitaria, el SAG".
"Eso es un despliegue más integrado del Estado. Y creo que es conveniente tenerlo presente para que no nos quedemos con la idea de que tener policías es la manera de garantizar seguridad", puntualizó.