"La elección de una de las sanciones disciplinarias posibles dentro del catálogo de las definidas en el reglamento interno de un establecimiento educacional privado se inserta en su proyecto formativo, en tanto la convivencia, sus límites y reglas, la regulación del comportamiento, la responsabilidad y la autonomía producen determinados aprendizajes que inciden en el tipo de sociedad que se quiere construir, a través de la formación de los estudiantes". El anterior es uno de los argumentos centrales del fallo con que la Tercera Sala de la Corte Suprema, en decisión dividida, revirtió la resolución de la Corte de Apelaciones de Santiago que ordenaba al Colegio Saint George's cancelar la matrícula de los alumnos involucrados en la creación y difusión de imágenes de compañeras del establecimiento, usando inteligencia artificial para incorporar sus rostros en cuerpos desnudos que no eran los de ellas.
En definitiva, la Corte traspasó al colegio la decisión final respecto a los estudiantes.