Tras el masivo corte de energía que afectó a más de 8 millones de clientes entre las regiones de Arica y Los Lagos, varias figuras de la esfera pública y empresarial han resaltado por sus intervenciones, y también por su presunta responsabilidad en el apagón.
Por cierto, un primer protagonistas de la emergencia fue el Gobierno, desde donde, a minutos del corte, citararon a una reunión del Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) para evaluar la emergencia, y horas más tarde decretaron estado de catástrofe y toque de queda en todas las zonas afectadas, con vocerías que en un principio tuvieron a la ministra del Interior, Carolina Tohá, en la primera línea, y por detrás algunos ministros sectoriales explicando los alcances de la emergencia propias de su cartera.
Tras asumir la dirección de la crisis, analistas señalaron a Emol que el desempeño de la titular de Interior pudo
"ser beneficioso" a pocos días de que llegue marzo, mes en que se espera que
defina su futuro en el gabinete de Boric y una eventual candidatura presidencial.
En paralelo, el Presidente Gabriel Boric se trasladó hasta la Central de Gestión Operativa de Carabineros de Chile para monitorear la emergencia. Más tarde, en un punto de prensa, aseguró que debido al corte "como Gobierno tenemos el deber de estar muy encima de ello a todo momento (...). Lo ocurrido hoy nos indigna, no es tolerable por el actuar de unas empresas se altere la vida de los chilenas y chilenos".
Ya con la luz de vuelta en buena parte del país, el gran encargado de tomar la voz del Gobierno para abordar la situación ha sido el ministro de Energía, Diego Pardow, quien ha continuado con la tesis de culpabilidad de las empresas, apuntando principalmente a ISA Interchile, pero también a otras como Transelec y Enel.
Además, ha salido explicar las fallas que produjeron el corte y ha resaltado la necesidad que haya una respuesta a la ciudadanía acorde a la emergencia que se vivió y subrayando que por Y quien también ha cumplido, dentro del Gobierno, con un rol activo en las vocerías ha sido el sebsecretario de Interior, Luis Cordero.
Otra voz del Estado, aunque autónoma al Gobierno, que ha sido relevante es la del Coordinador Eléctrico Nacional (CEN).
Luego de que la ministra Tohá descartara que la situación se tratara de algún tipo de ataque y que se debía a una
"falla propia del funcionamiento del sistema", fue Ernesto Huber, director ejecutivo del CEN, quien a medida que pasaban las horas sin luz, anunciaba los avances para la reposición de la electricidad.
El rol de la institución fue cuestionado a partir del apagón, ya que su principal misión es asegurar el acceso abierto a los sistemas de transmisión y garantizar la seguridad del servicio, lo cual según críticos, habría evidenciado la "fragilidad" del sistema eléctrico del país.
La vocería del CEN luego la soltó Huber, y la tomó el presidente de la entidad, Juan Carlos Olmedo, quien ha criticado con dureza el actuar de la empresas durante el apagón y ha eludido hablar de una posibile responsabilidad del Coordinador Eléctrico en esto.
Desde el CEN y el Gobierno han apuntaron como principal responsable a la empresa que originó el corte de luz, ISA Interchile -cuyo gerente general es Luis Llano-, luego de la falla en una línea de transmisión que generó un efecto dominó que golpeó a todo el sistema eléctrico entre Arica y Los Lagos.
La compañía es una filial de
ISA Energía, unidad controlada por el Grupo Ecopetrol, de Colombia. Su presidente,
Jorge Carrillo, afirmó ayer que se contactó con el Gobierno chileno y que "el foco será colaborar con las autoridades chilenas en la investigación" por el origen de la falla eléctrica".
De todas formas, subrayó que la empresa tardó 44 minutos en reactivar la disponibilidad de la línea. "La reacción fue rápida pero el sistema no respondió con la misma velocidad", dijo.
Ante esto, Olmedo, presidente del consejo directivo del CEN, anunció que instruyeron auditorías. En esa línea, dictó "la ejecución inmediata de una auditoría al sistema Scada y sistema de comunicación y datos de la empresa Transelec, ya que ayer presentó una falla prolongada que dejó inhabilitado el sistema de telecomando de las instalaciones de transmisión y la visibilidad del estado de la red, lo que dificultó la recuperación del servicio".
Por Transelec -cuyo gerente general es Arturo Le Blanc-, Olmedo también apuntó a que "el sistema Scada de Transelec estuvo fuera al menos hasta las seis de la tarde y posteriormente de las seis de la tarde estuvo con intermitencias, lo cual no permitía tener una visibilidad del estado de la red, ni tener operaciones a distancia para hacer una rápida recuperación del servicio".
En tanto, sobre ISA Interchile, Olmedo mencionó que "el plan de recuperación del servicio establece que todas las empresas coordinadas, que participan en el plan, una vez que ocurre una falla, en forma inmediata, dejen dejar habilitadas sus instalaciones para conectarse al sistema, 44 minutos es mucho".
Cabe mencionar que los dardos también señalaron contra Enel Chile, ya que su central en Rapel, fue apuntada por el retraso en la reposición del suministro -junto a las de Quintero y Canutillar-, ya que estas no habrían actuado acorde a los tiempos de respuestas que determina el protocolo de reposición de suministro.
Esta jornada su CEO, Giuseppe Turchiarelli, descartó que la central hidroeléctrica Rapel haya presentado fallas técnicas al restablecer el suministro de energía en la zona central luego del megacorte.
En esa línea, mencionó en una conferencia telefónica que la empresa "movilizó de inmediato a todos los equipos para proceder según el protocolo para controlar y restablecer el funcionamiento en todo el país, en particular de nuestra generación".
"El centro de la Sala de Control estaba operativo para la comunicación correspondiente con el Coordinador Eléctrico Nacional", puntualizó Turchiarelli.
Además, mencionó que "es demasiado pronto para prever cualquier impacto relacionado con esto".
Finalmente, afirmó que "nuestro segmento de distribución no está involucrado en términos de responsabilidad. En realidad, hicimos un gran esfuerzo para restablecer la electricidad al cliente final, pero no tenemos ningún tipo de responsabilidad. No creemos que haya ningún tipo de responsabilidad".
En tanto, los gremios de empresas generadoras y transmisoras también han alzado la voz.
El director ejecutivo de la Asociación de Generadoras de Chile, Camilo Charme, acusó en diálogo con El Mercurio que hubo falta de comunicación por parte del CEN para coordinar el trabajo frente a la emergencia.
En esa línea, añadió que "lo que se demoró aquí no fueron las centrales (...) A nivel de generación, siempre se le dijo al Coordinador que estaban disponibles y que estaban en condición de entrar al sistema".
Por su parte, el director ejecutivo de la Asociación de Transmisoras de Energía, Javier Tapia, mencionó al citado medio que la falla fue "de muchos actores y es público-privada. Aquí hay una falla de coordinación importante, de la cual hay que hacerse cargo y se tendrán que buscar las responsabilidades.
"Pero esas responsabilidades no tienen que recaer solamente en un parte, porque aquí son responsabilidades compartidas. Aquí falló el sistema", subrayó. "Tuvimos un problema gigante que involucra a las transmisoras, pero también a generadoras, y sobre todo al Coordinador Eléctrico Nacional y los protocolos que tenemos para recuperación", agregó.
La tarea de la SEC
El caso del megacorte ahora pasará a manos de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), liderada por la superintendenta Marta Cabeza. Esto, porque desde la repartición iniciaron "una investigación para determinar eventuales infracciones a la normativa vigente y determinar las responsabilidades que correspondan, por parte de las empresas eléctricas involucradas", detallaron a través de sus redes sociales.
Según lo informado por la superintendenta en un punto de prensa, los responsables de la falla arriesgan
sanciones de hasta 10.000 Unidades Tributarias Anuales (UTA). Con el valor de la UTA de marzo de 2025, estas multas podrían llegar a
$8.164.080.000, equivalentes a $8 millones de dólares.
