Sorpresa causaron la tarde de ayer en el mundo político, las salidas de Maya Fernández del Ministerio de Defensa, así como la de Miguel Crispi, del Segundo Piso de La Moneda. Ambas en medio de cuestionamientos por sus roles en bullados casos.
La primera renuncia fue motivada por la polémica generada por la fallida compra por parte del Estado de la casa de su abuelo, el ex Presidente Salvador Allende, y de la cual figuraba como co-propietaria al firmarse la compra-venta.
La segunda, en cambio, motivada por las múltiples críticas de oposición e incluso de personeros del oficialismo por su papel en el caso Convenios, así como en el caso Monsalve.
De hecho, este último participó el lunes en la comisión investigadora del caso del ex subsecretario Manuel Monsalve, sin responder las preguntas de los diputados de la instancia, apegándose al derecho a la confidencialidad de su contrato. Lo que causó la molestia de los parlamentarios.
Ambas dimisiones tienen puntos positivos y negativos para La Moneda. En el primero, se cree que con estas bajas se debería comprimir la presión constante para que el Gobierno tomara acciones concretas, siendo el exigencia principalmente de la oposición que ambos salieran de sus cargos. Aquello era un blanco de críticas constantes.
Y pese a que la acusación constitucional a la ex ministra se mantuvo, siendo ingresada ayer por la oposición, hay quienes sostienen que el libelo pierde fuerza ahora que ella ya no está en su puesto. En el oficialismo, apuestan a que ello genere algunos descuelgues de parlamentarios que finalmente no lo respaldarán. Aquello creen mermará la unidad de la oposición.
Ayer el diputado Miguel Mellado (RN), aseguró que "lo que ven acá es una oposición unida. Aquí no hay dos derechas, ni tres derechas, hay una oposición unida detrás de una AC por una frescura, incluso a último minuto de subir $100 millones de la tasación para llevarse plata de todos los chilenos y después administrar la misma casa, la misma familia esa es una frescura y hay que sancionarla".
Por otra parte, la tardanza en las salidas es un punto negativo para el Gobierno, además se producen a pocos días de que se produjera un ajuste en el gabinete con la renuncia de Carolina Tohá, algo que deja en evidencia una sensación de desprolijidad y desorden en el Ejecutivo con tantos cambios.
Hoy, en conversación con Tele13 Radio, la ministra vocera (s), Aisén Etcheverry, comentó que "como ha ocurrido durante todo este periodo de gobierno, van a seguir existiendo ajustes" en el gabinete.