El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, acompañó ayer a la senadora Isabel Allende (PS) en su último discurso en la Cámara Alta, tras su destitución por el Tribunal Constitucional a propósito de la fallida compraventa de la casa del expresidente Salvador Allende.
En sus palabras de despedida, Allende realizó una autocrítica y lanzó críticas al Gobierno. En respuesta, Elizalde destacó la trayectoria de la senadora socialista y subrayó que las responsabilidades ya han sido asumidas. No obstante, cada día aumentan las presiones para que la jefa de la División Jurídica y Legislativa de la Secretaría General de la Presidencia, Francisca Moya, deje su cargo.
Allende en su discurso de salida acusó que "en ningún momento —repito, en ningún momento— ningún ministerio, ningún funcionario, ninguna autoridad involucrada, nos advirtió o recordó que existía una posible inhabilidad constitucional"
Sobre aquello, Elizalde respondió que "la senadora Isabel Allende tiene una trayectoria impecable en el servicio público, ha promovido muy buenas iniciativas para mejorar la calidad de vida en Chile, para profundizar nuestra democracia, para ampliar las libertades y en ese contexto ha actuado de buena fe y en particular en este caso ha actuado de buena fe y por eso mis palabras son de reconocimiento".
Sobre la responsabilidad que recae en las autoridades de Gobierno y los funcionarios, el secretario de Estado dijo que "el Presidente hizo valer responsabilidad al más alto nivel. Siempre se dice que el hilo se cortó por lo más delgado, pero el Presidente le pidió la renuncia a la secretaria de Estado del ministerio donde estaba radicado este proceso".
"Entonces, si usted me pregunta que aquí no se han hecho valer responsabilidad, es todo lo contrario. El presidente tomó esta decisión hace ya bastante tiempo y lo hizo al más alto nivel generando un cambio en la persona que encabeza un ministerio", concluyó.