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"No es la panacea": El debate sobre el real impacto de alzar el secreto bancario contra el crimen y el acotado efecto en México

Expertos ponderan los alcances de la propuesta que resurge con fuerza en el espectro político tras los casos de narcotráfico en las FF.AA. y la liberación del sicario.

19 de Julio de 2025 | 09:30 | Por Daniela Toro, Emol.
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Incautación de droga (imagen referencial).

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No es primera vez que el levantamiento del secreto bancario se instala en el debate público a raíz del avance del crimen organizado, y esta vez vuelve a tomar fuerza tras los casos de tráfico entre algunos integrantes de las Fuerzas Armadas, y las dudas por la presunta "cadena de errores" que permitieron que un sicario -vinculado al Tren de Aragua- quedara en libertad.

Perseguir la ruta del dinero ha sido una de las herramientas que con más frecuencia se citan para atacar el problema relativo al crimen organizado.

En este punto, el Gobierno ha centralizado su mirada en levantar el secreto bancario. En junio de 2024, el propio Presidente Gabriel Boric salió a emplazar a la oposición al respecto. "Que expliquen porqué se oponen al levantamiento del secreto bancario, que es fundamental en materia de inteligencia económica para perseguir la ruta del dinero que sustenta a las bandas de crimen organizado", comentó.

En marzo de este año, el Senado rechazó la flexibilización del secreto bancario por parte de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) en medio de la votación en primer trámite del proyecto que crea el subsistema de inteligencia económica para la lucha contra el crimen organizado. La propuesta permitía que la UAF en ciertos casos de investigaciones por delitos de crimen organizado, levantadas por alertas sospechosas, pudiera requerir a los bancos directamente la información financiera de clientes. El pasado 3 de julio el Gobierno intentó reinstalar esta facultad de la UAF, pero la subsecretaria de Hacienda, Heidi Berner, no logró convencer a los parlamentarios pese a los argumentos expuestos en la Comisión de Seguridad.

En medio de la carrera presidencial, marcada justamente por un arduo debate y propuestas en torno a la seguridad, la idea también ha sido reflotada por varias figuras del oficialismo y por la propia candidata Jeannette Jara (PC), quien planteó esta semana -a raíz de la liberación del sicario- que "estamos ante una situación muy escandalosa y amerita reiterar la solicitud que hemos hecho para levantar el secreto bancario y perseguir la ruta del dinero de estas organizaciones criminales".

Ante la "certeza" con que algunas voces apuntan al alzamiento del secreto bancario casi como método infalible, surge la duda: ¿es esta la única vía o la mayor fórmula contra el crimen organizado?, ¿este dilema pasa por las cuentas corrientes o por aspectos más ideológicos?, ¿cuál ha sido la experiencia en otros países? En conversación con Emol, expertos ponderan los aspectos clave de esta herramienta que se debate entre la esfera política y la técnica.

Experiencia internacional


Uno de los casos que muestra la experiencia internacional respecto al secreto bancario es el de México, donde el marco legal permite el levantamiento del secreto bancario con fines investigativos, especialmente en casos de delitos económicos y crimen organizado, lo cual ha sido útil en la persecución de estructuras ilícitas, pero algunos expertos advierten que "esto es un instrumento más" dentro de todos los que deben funcionar para combatir el crimen organizado.

Gonzalo Lobos, académico de Derecho de la UDLA, repasa que en junio de 2025, la agencia estadounidense FinCEN (Red de Control de Delitos Financieros, agencia del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos) identificó a CIBanco, Intercam y Vector como instituciones de "primaria preocupación" por favorecer el lavado de dinero de cárteles como el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Sinaloa. "Esto desató multas y restricciones tanto en EE.UU. como internamente en México", destaca el experto.

Recientemente, la CNBV (Comisión Nacional Bancaria y de Valores) de México, impuso multas por más de 185 millones de pesos mexicanos (equivalente a $9.500 millones) a esas entidades por fallas en controles contra lavado de dinero, y desde EE.UU., se aplicaron prohibiciones a las transacciones con esas instituciones, con efecto hasta 2025.

"México recibió presión para reforzar sus mecanismos de supervisión: alertas de transacciones, congelamiento de cuentas sospechosas y mayor colaboración entre CNBV, SAT y Fiscalía", subraya el académico. Lo que, "ha generado avances en la lucha contra el crimen organizado".

No obstante, en el análisis hay contrastes. Carlos Silva, criminólogo de la UNAB, advierte que "el levantamiento del secreto bancario en México es parcial y además ha quedado claro que las organizaciones criminales tienen sistemas paralelos de manejo del dinero, allá el problema es mucho más grande, forma un 'estado' paralelo".

El analista internacional, Mladen Yopo enfatiza que alzar el secreto bancario es solo una de las herramientas que tiene la institucionalidad para combatir los delitos relativos al narcotráfico y el crimen organizado. "El alzamiento ha permitido vincular datos a testaferros, rastrear el dinero, bloqueo de cuentas, y en México ha reforzado leyes y ha fortalecido la cooperación internacional, o que exfuncionarios corruptos sean investigados y llevado ante los tribunales", comenta.

No obstante, subraya que "en general, esto ha funcionado en parte, pero no es la gran panacea. Evidentemente es una de las herramientas, pero se necesita más inteligencia, más cooperación entre instituciones y un mosaico de elementos para combatir una industria flexible, trasnacional y con una capacidad de adaptación muy rápida a nuestras instituciones".

¿Es suficiente el levantamiento del secreto bancario?


Aun cuando el levantamiento del secreto bancario es una herramienta que ha funcionado, expertos recuerdan que en Chile ya existe esta facultad en el marco de investigaciones, pero factores como "la burocracia", ralentizan el proceso de llegar a resultados que podrían ser más exitosos. Más allá de la herramienta en concreto. Otros, en tanto, afirman que si bien hay mejoras posibles, no es descartable que en el actual contexto presidencial, se intente "instrumentalizar" un momento complejo.

"Ciertamente pueden buscarse mejoras en ese ámbito, pero el hecho de introducir ese debate a propósito de los hechos recientes pareciera explicarse, ante todo, como un intento de instrumentalizar un momento muy delicado".

Claudio Alvarado, director ejecutivo del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES)
Para Claudio Alvarado, director ejecutivo del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), "todo indica que se trata de un diagnóstico algo simplista y funcional a una agenda previa de la izquierda".

"Lo cierto es que en Chile no hay mayores problemas para levantar el secreto bancario cuando una orden judicial así lo autoriza. Ciertamente pueden buscarse mejoras en ese ámbito, pero el hecho de introducir ese debate a propósito de los hechos recientes pareciera explicarse, ante todo, como un intento de instrumentalizar un momento muy delicado con medidas que, además, no apuntan al núcleo central de los problemas que subyacen a la liberación del presunto sicario", enfatizó.

Por su parte, Jorge Sanz, analista internacional de la UDD, apunta a que se suele vincular esta herramienta con el nacotráfico y el crimen organizado, "pero desde mi punto de vista, el levantamiento del secreto bancario no está relacionado con el descubrimiento de las mafias o de las bandas. El dinero mal habido, el tráfico, las coimas y todas estas cosas no se pagan en cuentas corrientes ni con depósitos ni transferencias. Normalmente se habla del 'maletín negro', ese es el mejor ejemplo para entender que ese dinero que va a buscar una coima, un favor político o judicial, va en efectivo, y tampoco se blanquea no necesariamente en las cuentas corrientes".

"Desde mi perspectiva, el alzamiento del secreto bancario es más una cuestión ideológica que efectiva en la lucha contra el narcotráfico y contra el crimen organizado", remarcó.

Pablo Urquízar, excoordinador de La Araucanía y académico de Derecho y Coordinador Observatorio del Crimen Organizado y Terrorismo de la UNAB, sostiene a este medio que cortar la ruta del dinero del crimen organizado es clave para avanzar en detectar el financiamiento del mismo y los distintos delitos que comenten, "pero esto implica necesariamente verlo como una política de Estado, y lo relevante es que si el secreto bancario sirve, debe ser lo más inmediato posible".

"La pregunta, antes de cambiar todo lo que tenemos, es cómo estamos funcionando hoy día y cómo hacemos que esa misma estructura funcione con la máxima celeridad para lograr el objetivo", zanjó.