Frente a la intención del Gobierno de volver a convocar la Comisión de Víctimas de Violencia Institucional, que busca dar reparaciones a personas que, durante el estallido, sufrieron vulneraciones a sus derechos humanos por acción de agentes del Estado, Carlos Siri, dueño de la Antigua Fuente (ex Fuente Alemana) -local quemado durante el estallido social, comenta que pese a que casos como el suyo no está considerado, iría a entregar su testimonio sobre lo vivido, que lo sigue sumergiendo en problemas económicos y psicológicos hasta hoy. "Si quieren saber la verdad, tienen que escuchar a todas las partes. Yo estaría dispuesto a declarar", dijo en entrevista. "Es importante que se sepa toda la verdad, porque a los que quieren indemnizar no estaban tirando ni challas ni serpentinas".