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El éxodo de refugiados afganos que arribaron en 2021 y que evidenció la "falta de capacidad institucional"

Falta de redes de apoyo, largas tramitaciones para regularizarse y poca oportunidad laboral son parte de las razones por las que cientos de refugiados migraron a otros países.

28 de Septiembre de 2025 | 07:11 | Por Daniela Toro, Emol
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Refugiados afganos tras los cursos para aprender el idioma español que se dictaron en la UC.

El Mercurio (archivo)
El pasado 13 de septiembre, 68 ciudadanas y ciudadanos palestinos -incluyendo 36 niños, niñas y adolescentes- evacuados desde la Franja de Gaza arribaron a Chile, a raíz de la grave situación que enfrenta la zona en materia de crisis humanitaria y seguridad.

Según informó Cancillería, se trata de una acción que se enmarca "en el firme compromiso de nuestro país con el derecho internacional humanitario, y fue posible gracias a un esfuerzo coordinado por el Gobierno que contó con la colaboración de diversas organizaciones internacionales". Todas las personas que arribaron tienen vínculos estrechos con Chile.

Este escenario recuerda lo ocurrido en agosto de 2021, cuando comenzaron a aterrizar en Chile distintos vuelos con familiares de la comunidad afgana, quienes huían de esa nación ante el avance talibán, quienes entraron a varios distritos en Afganistán, lo que incluyó la toma del palacio presidencial, en Kabul.

El grupo fundamentalista islámico se ha mantenido en el control de Afganistán desde entonces, tras la huida de sus líderes al exilio. La llegada de los talibanes al poder constituyó un retroceso en los avances que había experimentado aquella sociedad, como los derechos de las mujeres, incluyendo la prohibición de que las jóvenes salgan sin un acompañante varón y el uso obligatorio de burkas.

Chile, a pesar de no tener representación diplomática ni consular en dicho país, ofreció gestionar toda la ayuda que se pudiera brindar desde sus embajadas en países vecinos. Ya en agosto de 2021, apenas se desató la crisis, la administración de el ex Presidente Sebastián Piñera se comprometió a dar acogida a 270 personas que estaban en Afganistán y que formaban parte de la lista que les hizo llegar la comunidad afgana en Chile para ayudarles a salir de ese país con un salvoconducto.

En ese entonces se comprometieron a que quienes tuvieran un vínculo familiar directo recibirían residencia temporaria por vínculo familiar, mientras que los que obtuvieran algún contrato laboral -por parte de la comunidad afgana en Chile-, podrían obtener la residencia temporaria por trabajo. En tanto, quienes no podían cumplir alguna de estas condiciones, serían acogidos bajo el estatus de refugiado.

A ese grupo de 270 personas se sumaron otras 30, pertenecientes a familias de mujeres defensoras de derechos humanos.

Distintas organizaciones de la sociedad civil participaron del proceso de ayudar a los refugiados, en temas clave como buscar empleo o aprender el idioma y la cultura, áreas clave para poder contar con un mejor futuro en Chile.

No obstante, una gran cantidad de refugiados afganos ha abandonado Chile desde ese entonces. Varios de ellos han apuntado -en conversaciones con universidades y medios de comunicación-, que no habrían contado con suficiente apoyo por parte del Estado, lo que los llevó a tomar la decisión de buscar otros horizontes, en otras naciones.

75% de las mujeres buscaba empleo


Una encuesta de caracterización de ONU Mujeres, en 2023, mostró que un 45% de las mujeres afganas que arribaron a Chile tenía estudios universitarios completos y 34% no había terminado la escuela. En términos económicos, el 52% reportaba estar desempleada y un 27% nunca ha trabajado.

Asimismo, manifestaban como prioritario encontrar un empleo (75%) y contar con apoyo en el proceso de inmigración (55%).

75% de las mujeres afganas que llegaron a Chile subrayaban como prioridad el poder encontrar empleo
En tanto, Gabriela Hilliger, directora jurídica del Servicio Jesuita Migrante (SJM), plantea que "creemos en el derecho de solicitar y que se nos otorgue asilo o refugio como seres humanos, cuando huimos de situaciones en las que nuestra vida, libertad, integridad está en peligro".

"En ese sentido, los últimos días se ha conocido la noticia de 68 personas provenientes de Palestina, a las que se dice se les otorgará el reconocimiento como personas refugiadas. Esto es una buena noticia en un contexto de un sistema de refugio en nuestro país que claramente no funciona, porque las tasas de reconocimiento a veces llegan al 3% por ciento en un contexto regional y global de crisis humanitarias y políticas en diversos países que indican que esta tasa sería bajísima para lo que nosotros podríamos dar en términos de protección internacional", subraya.

Procedimiento y estatus de refugiado


Consultados por Emol, desde el Servicio de Migraciones (Sermig) detallan el procedimiento para que una persona acceda al estatus de refugiado y las características legales que resguardan dicho proceso. Asimismo, detallan la cifra de las personas afganas que durante el actual Gobierno han sido reconocidas en calidad de refugiadas (ver tabla).

El Servicio detalla que en agosto de 2021, se recibió a un grupo de personas de nacionalidad afgana, donde "algunas de ellas obtuvieron residencia laboral o sujeta a contrato y otras ingresaron al sistema de refugio".

208 personas afganas han sido reconocidas como refugiadas durante el actual Gobierno
Detallan que en 2022, quienes contaban con residencia laboral o sujeta a contrato se acercaron a Sermig a solicitar refugio, lo que explica el aumento de solicitudes registrado ese año. Como consecuencia, al año siguiente se observa un número alto de reconocimientos. "En el Gobierno del Presidente Gabriel Boric se ha reconocido a 208 personas afganas como refugiadas en Chile", agregan.

El estatus de refugiado está regulado por la ley 20.340 y su reglamento -vigentes desde 2010-, que garantiza, entre otros principios, el de la confidencialidad respecto de solicitantes y refugiados, y el principio de no devolución.

En tanto, en 2024, entró en vigencia una modificación legal que estableció una etapa inicial para descartar solicitudes sin fundamento y dar así agilidad a aquellas que muestren un fundamento inicial.

El procedimiento para optar a la calidad de refugiado consiste en la presentación de la solicitud de refugio ante el Sermig, el que realiza un análisis técnico de los fundamentos de la solicitud. Luego, en el caso de las personas cuyas solicitudes se acogen a trámite, se les otorga una visa temporal por 8 meses, gratuita y prorrogable por todo el procedimiento hasta que se resuelve el otorgamiento o rechazo del refugio.

Como parte del procedimiento, se realiza una entrevista de elegibilidad presencial y confidencial, se estudian los antecedentes, los documentos probatorios y se revisa la información disponible del país de origen, evaluando los antecedentes a la luz de las posibles consecuencias de un eventual regreso.

A partir del análisis, se elabora un informe técnico, que es presentado por el Sermig ante la Comisión de Reconocimiento de la Condición de Refugiado. Esta instancia analiza cada caso y recomienda al Subsecretario del Interior el reconocimiento o rechazo de la condición de refugiado del solicitante y es, finalmente, dicha autoridad quien tiene la facultad de otorgar o rechazar una solicitud.

Solicitud y reconocimiento de personas afganas refugiadas
Año Solicitudes Reconocimientos
201332
2017120
201811
202010
2021740
20221466
20238137
2024262
2025310
Total general278208
Fuente: Servicio Nacional de Migraciones

"Escasa ayuda del Estado"


Consultados por Emol respecto al "éxodo" de afganos, expertos comentan que, en efecto, las ayudas que ofrece el Estado a los refugiados es "limitada", lo que se asocia a una política migratoria que no está diseñada para "sostener indefinidamente" a estas personas que no cuentan con redes de apoyo.

Álvaro Bellolio, ex director de Migraciones, comenta que en el caso de los refugiados afganos llegados en 2021, su arribo fue coordinado por el Estado de Chile en conjunto con agencias internacionales y fundaciones, "y en un inicio se desplegaron apoyos vinculados a vivienda transitoria, enseñanza del idioma y acompañamiento social".

"Sin embargo, en Chile la política pública migratoria no está diseñada para sostener indefinidamente a refugiados sin redes de apoyo. Por eso, varias de estas familias decidieron posteriormente trasladarse a otros países, principalmente donde tenían familiares o mayores beneficios sociales", comenta.

En ese sentido, Mladen Yopo, analista internacional, señala que "hay varios problemas en esta línea", entre ellos, que "Chile reconoce el estatus de refugiado, pero los afganos señalaban que la ayuda del Estado era poca. No existe sustento económico para los solicitantes de ese refugio, y si bien se les da algo de apoyo, es muy puntual, como algo para los arriendos o algunos meses de ayuda humanitaria básica; además, el proceso legal es lento, y también está la barrera idiomática".

"En el fondo, se enfrentaban a una realidad completamente distinta, sumado al costo de vida de Chile, que es alto para los afganos", añade. Asimismo destaca que "si bien hay voluntad política, la implementación ha sido difícil. Muchos llegaron en situación muy precaria, dependiendo de ONGs o privados, con muy poca capacidad de subsistencia".

Así, el éxodo de algunos refugiados de Chile a otros países, obedecería, a juicio del experto, a que "Chile no ha logrado cumplir con las expectativas que ellos se hicieron. Es un tema que no está bien tratado. Yo diría que Chile no tiene una política general para poder traer familias sobre todo desde países que no tienen relación con el país".

De todos modos, también hay casos positivos: "algunos han recibido sus clases de español, la Universidad Católica tiene su programa de Interculturalidad, y han habido operativos humanitarios del Gobierno", subrayó.

Hilliger añade que "una cosa es el reconocimiento jurídico de la condición de refugiado, es decir, la tramitación formal de un permiso de residencia que les permite a las personas permanecer en forma regular en el país. Pero otra cosa son las políticas que debemos tomar como Estado para que estas personas que han llegado solicitando protección, además de tener la posibilidad de ser reconocidas en su estatus jurídico como refugiado, para puedan tener los acompañamientos precisos para integrarse de buena manera y para poder encontrar aquí las reparaciones que la vulneración de sus derechos ha originado en sus países de origen o desde donde vienen".

"En ese sentido, creemos que como país hay mucho que avanzar en mirar el tema del refugio y asilo de una manera más integral, donde las políticas no se agoten solamente en el reconocimiento del permiso residencia y del estatus jurídico de refugiados, sino que también en el acceso a derechos que les permitan reconstruir sus vidas", sentenció.

"Chile perdió su característica de ser receptor de refugiados"


Por su parte, Claudio Coloma, analista internacional de la UDLA, señala que, con los años, Chile "perdió una de sus características centrales y es ser un país receptor de inmigrantes, entre ellos migración forzada, tal como refugiados, para instalarlos en nuestro país en aras de que ayudasen a colonizar el vasto territorio chileno".

"Chile perdió una de sus características centrales y es ser un país receptor de inmigrantes, entre ellos migración forzada, tal como refugiados, para instalarlos en nuestro país en aras de que ayudasen a colonizar el vasto territorio chileno".

Claudio Coloma, analista internacional UDLA
"Eso fue lo que hizo Chile durante la segunda mitad del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX en el contexto de las colonizaciones y conquistas territoriales que el estado chileno ganó a expensas de el pueblo mapuche, después del tratado de Tapihue, y a expensas de Bolivia y Perú tras la guerra del Pacífico. Esos territorios había que ocuparlos, y fuimos un país receptor y que tenía mecanismos institucionales para recibir a colonos, independientemente de las diferencias culturales", comenta.

En esa línea, remarca que "hoy día Chile ha perdido ese rasgo, y no tenemos una capacidad institucional suficiente como para recibir a refugiados o personas que son víctimas de la migración forzada, como es el caso de los afganos".

De acuerdo a Bellolio, este tema también pone un debate más amplio por delante: "Chile tiene hoy 1,9 millones de migrantes, de los cuales más de 330 mil están en situación irregular, y el desafío central no debería ser el abrir privilegios especiales, sino asegurar que quienes ingresen lo hagan de forma responsable, regulada y con capacidad de integrarse a las condiciones del país".

"La figura del refugio, por definición, no supone que el Estado o la sociedad deban mantener indefinidamente a quienes llegan, sino brindar un espacio seguro frente a la persecución que sufren en su país, donde el país receptor debe ser el primer país seguro al que llegan. Pretender lo contrario genera frustración tanto en los refugiados como en la ciudadanía local", comenta.