Detectives de la PDI detuvieron un total de doce personas, mayores de edad, que mantenían órdenes de detención vigentes por los delitos de porte de arma cortante y punzante; adeudar pensiones alimenticias; lesiones menos graves; entre otros requerimientos judiciales pendientes.
Uno de los requeridos adeudaba un monto de 31 millones de pesos por concepto de pensiones alimenticias.
Los capturados eran requeridos por los Juzgados de Garantía, Familia y Policía Local de
Victoria, Cañete, San Javier, Nacimiento, Curacautín y Angol.
Desde la PDI indicaron que los requeridos, a sabiendas de que eran buscados por las policías, "evitaban permanecer por largos periodos de tiempo en ciertos inmuebles de familiares y amigos, los que les proporcionaban refugio y los ayudaban a mantenerse fuera del radar de búsqueda".
"Sin embargo, a pesar de las dificultades en su ubicación, la Policía de Investigaciones de Chile logró dar con su paradero y ponerlos a disposición de los tribunales que solicitaron su requerimiento", añadieron.