Dos análisis recientes a los que tuvo acceso "El Mercurio" remarcan la complicada situación de los programas de viviendas sociales y la entrega de subsidios, con metas que no se cumplirán, millonarias brechas financieras, obras en peligro de perderse, ayudas que no alcanzan y que se pierden todos los años, además de un preocupante aumento de familias en campamentos. Uno de ellos —de Libertad y Desarrollo (LyD)— alude a que el Plan de Emergencia Habitacional del Ministerio de Vivienda "avanza a un ritmo insuficiente, con retrasos en programas clave", como el DS 49 (inmueble sin deuda), "lo que impide cumplir con la meta de 260 mil viviendas a fines de 2025".