"Estábamos acostados ya, y de repente siento a una persona al lado de mi cama, que me dice: 'tranquila, no le vamos a hacer nada; páseme el celular (...) quédense callados, si no los vamos a amarrar'".
Ese es el relato de una familia que fue víctima de un violento turbazo el pasado lunes en Buin. Un fenómeno delictual que cada vez agarra más fuerza en la Región Metropolitana.
En diálogo con el programa Estado Nacional, de TVN, el delegado presidencial de la RM,
Gonzalo Durán, expuso que "el delito siempre tiende a ir modificándose, buscando maneras de expresarse en tanto somos eficientes como Estado".
"Hay delitos que logramos reducción significativa y esos delincuentes no desaparecen, sino que mutan a la ejecución de otro tipo de delitos", señaló.
Explicó que estos ilícitos son cometidos "por grupos de personas, a veces de varias personas, en general muy jóvenes".
Según datos policiales, entre el segundo y el tercer trimestre de este año los turbazos aumentaron un 53,6%, y en la mayoría de los casos los responsables son hombres, chilenos y menores de 22 años.
Aunque no existe evidencia académica que establezca un horario fijo, los datos policiales e informes de inteligencia indican que estos robos se concentran entre las 18:00 y 22:00 horas, con un segundo repunte entre las 03:00 y 05:00 horas, cuando hay menos testigos.
El documento detalla que el turbazo no suele superar los 10 minutos y son cometidos por delincuentes que antes se dedicaban a cometer portonazos.
Durán comentó que este tipo de robos se concentra en el sector norte y occidente de la Región Metropolitana.