Durante los primeros nueve meses de 2025, la Superintendencia de Educación recibió 14.931 denuncias ciudadanas, lo que representa un aumento del 21% respecto al mismo período del año anterior.
De ese total, 11.091 casos (74,3%) corresponden al ámbito de convivencia escolar, consolidando esta temática como una de las principales materias que deben atender las comunidades educativas.
En términos absolutos, sumando todas las temáticas posibles, hay un incremento de 2.244 casos en relación con el año pasado.
De acuerdo a la Superintendencia, este dato, más que una cifra aislada, revela una transformación profunda en la forma en que las comunidades enfrentan los conflictos. "La convivencia ha dejado de ser un asunto secundario para convertirse en el eje de preocupaciones cotidianas de estudiantes, familias y equipos educativos. Eso sí, no se trata solo de más denuncias, sino de una mayor conciencia sobre el derecho a vivir en entornos educativos seguros, inclusivos y respetuosos", aseguran.
Fenómeno por establecimientos y regiones
El fenómeno se observa en todos los tipos de establecimientos: el sector público (Municipalidades y Servicios Locales de Educación Pública) creció un 25,2%, mientras que los particulares subvencionados y pagados lo hicieron en un 25,5% y 27,7%, respectivamente.
Esta transversalidad sugiere que los desafíos de convivencia no responden a una lógica estructural o administrativa, sino que reflejan tensiones más amplias en la vida escolar contemporánea.
Además, el aumento ha sido más acelerado en el resto de las regiones (+41,7%) en comparación con la Región Metropolitana (+32,2%).
Para la superintendenta de Educación, Loreto Orellana Zarricueta, "esta descentralización de las denuncias obliga a fortalecer las capacidades regionales de atención y resolución, reconociendo que los conflictos en espacios educacionales no se viven igual en Arica que en Aysén, ni en una escuela rural que en un liceo urbano".
Temáticas al alza
Dentro de las temáticas que impulsan el alza, destacan el maltrato a párvulos y estudiantes (+943 casos), la discriminación (+564 casos) y las medidas disciplinarias (+295 casos).
En conjunto, estas tres categorías explican el 80% del aumento en denuncias de convivencia.
Aunque el maltrato a estudiantes sigue siendo la principal causa de denuncia, su peso relativo ha disminuido (de 64,8% en 2022 a 55% en 2025), mientras que la discriminación ha aumentado sostenidamente (de 9,5% a 16,6%).
"Este cambio revela una evolución en la sensibilidad de las comunidades: hoy se denuncia no solo la agresión directa, sino también las exclusiones sutiles, los prejuicios y las prácticas que vulneran la dignidad de los estudiantes. Es decir, situaciones que antes se silenciaban o normalizaban, hoy son enfrentadas a través de una denuncia, lo que habla también de un fortalecimiento del marco legal en este frente", profundizó la superintendenta.
Un dato relevante es el crecimiento del 49,7% en las denuncias por maltrato a miembros adultos de la comunidad educativa, con agresiones provenientes de apoderados (+86,0%), estudiantes (+64,2%) y entre el propio personal (+73,2%).
Si bien todavía es un segmento muy menor respecto al total de denuncias (4,2%), este tipo de violencia afecta directamente el clima escolar y requiere respuestas institucionales claras y oportunas.
Resolución temprana de conflictos
Frente a este escenario, la Superintendencia detalla que han implementado nuevos procesos de atención ciudadana, como la Gestión Colaborativa de Conflictos, orientados a entregar respuestas más rápidas, pertinentes y colaborativas. El foco está en la resolución temprana de conflictos, promoviendo el diálogo entre los actores educativos y evitando que los problemas escalen.
Este enfoque ya se destacó en el informe, "Denuncias en la educación escolar y parvularia 2014–2024",
al que accedió Emol a inicios de septiembre.
"El aumento de denuncias no necesariamente refleja un empeoramiento de la convivencia, sino también una mayor disposición a denunciar, impulsada por campañas institucionales, nuevas normativas y mejores canales de atención. En ese sentido, cada denuncia es también una señal de confianza en la institucionalidad, una forma de decir 'esto no está bien' y esperar una respuesta", subrayan.