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Santiago ha recuperado su cobertura vegetal en la última década, pero comunas vulnerables siguen afectadas

Para el análisis de Corporación Ciudades, se utilizaron imágenes satelitales de periodos estivales, de la NASA y de la Agencia Espacial Europea.

27 de Octubre de 2025 | 23:01 | Redactado por Daniela Toro, Emol.
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Áreas verdes (imagen referencial).

El Mercurio/Archivo
Un reciente estudio mostró que existe una tendencia al alza de la cobertura vegetal en la Región Metropolitana y una paulatina recuperación en los últimos diez años, alcanzando en la actualidad niveles similares a los registrados en 2005.

El análisis, titulado "Vegetación urbana en los últimos 25 años dentro del Gran Santiago", fue realizado por Corporación Ciudades, y se enmarca en el trabajo que impulsa la entidad junto a la Fundación Ibáñez Atkinson y que está también conformada en alianza con la Fundación Mi Parque, Reforestemos, Patio Vivo, Bosko y el magíster de Arquitectura Sustentable y Energía de la Pontificia Universidad Católica.

De acuerdo con el informe, la cobertura vegetal —clave para regular el clima local, conservar suelos y mantener la biodiversidad— en el año 2000 alcanzó un 44%, la cifra más alta de los últimos 25 años, mientras que cinco años después ese valor había descendido a 38% y, luego, a solo un 30%, en 2015, su registro más bajo de ese periodo.

Para el análisis se utilizaron imágenes satelitales de periodos estivales, de la NASA y de la Agencia Espacial Europea, las que detectaron también una tendencia de recuperación de la cobertura vegetal: 35% en 2020 y, nuevamente, 38% en 2025, lo que marca una clara recuperación en la última década.

Disminución de la cobertura vegetal


La disminución de cobertura vegetal hace diez años coincide con al menos tres factores: la expansión urbana, los cambios de uso de suelo y la megasequía que afectó al territorio entre los años 2010 y 2015.

En esa línea, la tendencia en 25 años da cuenta de una reducción de las precipitaciones en el Gran Santiago, particularmente entre 2009 y 2022, siendo 2019 el año con el registro más bajo de lluvias.

"En ese periodo, de forma transversal todas las comunas del Gran Santiago redujeron su cobertura vegetal, revelando la vulnerabilidad del verde urbano frente a eventos extremos, como la ausencia de lluvias o las olas de calor. Sin perjuicio de ello, las cifras muestran que en términos generales los esfuerzos públicos y privados en aumentar la cobertura vegetal en los últimos años para revertir esta situación están dando frutos y, por tanto, debemos seguir en esa misma senda", explica Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades.

Sin embargo, pese a la recuperación observada en la última década, los registros de 2025 muestran que 18 de 35 comunas del Gran Santiago redujeron la superficie de vegetación urbana en comparación con los datos del año 2000, mientras que 17 la aumentaron.

Las comunas más afectadas


Las caídas más severas en cobertura de vegetación corresponden a Pudahuel (de 40% a 20%), Quilicura (de 39% a 20%) y San Bernardo (de 50% a 32%).

En contraste, comunas del sector oriente como Lo Barnechea (81%), Vitacura (77%) y Las Condes (75%), si bien han disminuido parcialmente su vegetación urbana en 25 años, se mantienen con niveles elevados, incluso en el actual contexto de cambio climático.

A modo de ejemplo, en 2020 Pudahuel contaba con 1.632 hectáreas de vegetación, mientras que para 2025 esta superficie se redujo a la mitad (812,5).

En el caso de Quilicura, hace 25 años la comuna contaba con 1.389 hectáreas de vegetación y en la actualidad la cifra descendió a 707 hectáreas. De acuerdo con el estudio de Corporación Ciudades, las razones podrían tener relación con la pérdida de áreas de cultivo y vegetación, reemplazadas por usos urbanos e industriales, además de la consolidación de parques industriales y de bodegaje.

San Bernardo, en tanto, vio reducida su vegetación de 2.630 hectáreas a 1.696.

Los cambios positivos


Desde un punto de vista variación positiva, los aumentos de cobertura vegetal los lidera la comuna de Lo Espejo, que en el año 2000 contaba con 42 hectáreas de vegetación, llegando hoy a 113.

El aumento, explican en Corporación Ciudades, corresponde, según lo que se puede observar en las imágenes satelitales, a zonas eriazas que fueron transformadas en plazas, áreas deportivas o vegetación urbana dispersa, vinculados a proyectos de reforestación y planes de mejoramiento barrial.

Le sigue Pedro Aguirre Cerda con un 15% de cobertura, respecto del 8% de hace 25 años. En ese entonces, la comuna registraba 67 hectáreas de vegetación, mientras que en la actualidad casi duplicó esa cifra, alcanzando las 131.

Finalmente, Lo Prado registra un 20% de cobertura vegetal, el doble de lo que marcó en el 2000, llegando a 128 en 2025. Las razones también apuntan a la rehabilitación de áreas de uso público e implementación de plazas.

Las tres comunas presentan los mayores incrementos porcentuales, creciendo incluso más de un 3% anual. Sin embargo, en términos absolutos aún se mantienen muy por debajo de los valores del sector oriente.