"Nos gustaría que el Presidente (Ricardo Blanco) tuviera más seguridad.
Es la tercer autoridad del país y debiera tener el mismo nivel de protección que el fiscal nacional, que contralora, que el Presidente del Senado".Ese fue el llamado realizado por la vocera de la Corte Suprema, María Soledad Melo, en relación a la seguridad que tiene hoy la máxima autoridad del organismo.
Fue a inicios de octubre que surgió la información que Blanco había sido víctima de amenazas. No fue a él directamente que le llegó el mensaje, sino que el abogado Roberto Ossandón le hizo ver al ministro Arturo Prado que había una lista de autoridades bajo amenazas, entre los que estaba el titular de la Suprema.
Esto llevó a que Blanco solicitara una reunión con el ministro de Seguridad, Luis Cordero.
Desde el Poder Judicial señalan que lo del presidente no es lo único, que otros
ministros del organismo también han recibido amenazas.Aquí ha sido clave el rol de Remato Díaz, jefe de seguridad de la entidad. El ex prefecto inspector y ex jefe Nacional de Inteligencia Policial de la PDI asumió hace un año en el cargo y ha entregado recomendaciones para la protección tanto en el edificio institucional como en salidas.
Por ejemplo,
ya nadie puede ingresar al recinto ubicado en Compañía 1140 sin registrarse, pasar por un control de metales.Hace un tiempo también hubo varias amenazas surgidas tras procesamientos a miembros del Tren de Aragua.
Ahí surgió la idea que algunos jueces tengan un botón de pánico que lo usan como collar. Está conectado con la policía, y al encenderse se puede acceder a audio y dirección de dónde se encuentra.